Tengo ELA, enfermedad mortal.
Elegí seguir viviendo.
El coste de mi elección me cuesta más de 6.000€ al mes.
Pago 4 nóminas.
4 auxiliares de enfermería para que me mantengan vivo en mi domicilio.
Elegir morir es "gratis".
Elegir vivir tiene un precio.
Es terrorífico.
Hoy hace 2 años que no como ni bebo nada por mi boca.
La gastronomía era una de mis pasiones y la ELA me la quitó.
Pero lo que nunca me va a quitar la ELA, es mi pasión por la vida.