Me he inundado por dentro de tanto llorar, tengo las pupilas gastadas de tanto temer, no queda fuerza para gritar, ni vitalidad para soñar. Cristo, líbrame de mi propio mal, líbrame de los que me angustian, protégeme de la furia de este mundo, dame favor para hacerle frente.
Cada día nos valoramos menos, he ahí una de las profundas razones del porqué cada día nos destruimos más. No hemos aprendido aun a adherirnos a otras culturas y formas de pensar. Aquello que no reconocemos en nosotros mismos, lo atacamos sin medida.
#danielhabif