uy no, qué cringe me dan esos dos. ella se comporta como una niña caprichosa y él no puede ni servirle un desayuno a la esposa sin grabarlo porque deben vender la idea aspiracional de tener un marido que “resuelva”, es decir, que te compre todo lo que pidas.
¿Por qué siempre tengo que ser yo quien entiende, quien perdona, quien intenta arreglarlo todo? También quiero que, al menos una vez, alguien me entienda a mí y tenga miedo de perderme. Que alguien se esfuerce por quedarse, no porque se lo pida, sino porque no quiera dejarme ir.