“Animales fáciles de manipular, lejos de toda norma o regla no escrita. Hm...mi sueño más húmedo.
Es una desgracia vuestra existencia si lo pienso bien. ”
—¿Yo?— Sonrisa asoma por la comisura de sus labios.
Con cabeza alta a pesar de que la supera en altura empieza a reír. —Kenpachi, Capitán del Undécimo escuadrón del Seiretei.
El Capitán no es alguien que le guste ir despacio, por lo que esos besos babosos pronto empezaron a tomar un camino más lascivo e intenso, llegando a dejar mordiscos en su pálida y suave piel, iba a dejar claras marcas en su cuello de que había pasado por allí.
Sus manos+
ㅤㅤㅤㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ—Ya veo... Supongo que tendre que tomar notas mentales...
La Arrancar no se encontraba incómoda, más bien curiosa, sobretodo cuando posó su boca, inquieta, en su cuello. Respiró hondo, sentía cosquillas que la hicieron reír brevemente.
—Eso es justo lo que estoy diciendo.— El Capitán se relame con su larga lengua, apenas un momento más tarde acorta distancias.
Entierra la cara en su cuello, comienza a dar besos y mordiscos pícaros.
ㅤㅤㅤㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤLigero rubor en sus mejillas, por inercia colocó sus propias manos en los hombros masculinos y desvió la mirada.
—¿Quieres decir que me vas a dar clases de sexo?