Cuando alguien fallece pasan años y creemos que lo hemos superado. Pero entonces llega algo, un olor, un sonido, un lugar, una palabra, y todo estalla. Y entonces eres consciente de que solo nos acostumbramos a esa falta pero nunca aprendemos a vivir sin ella.
Cuando faltas a la oficina y nadie cree tu historia:
“No fui a trabajar porque un gato me cayó en la cabeza y luego un perro con zapatos intentó hacerme justicia”.
me sonó el celular y miré pensando seguro es un mensaje lindo de un chico lindo y nada que ver era la notificación del ajedrez diciéndome que era mi turno de jugar
Estoy en una islita divina de Croacia, las chicas de los costados se trajeron agua y un cambio de maya, en cambio yo de sm, playera vieja de santa Teresita me traje mate, 1/2 pizza, un sándwich que me robe en el desayuno del hostel, agua y fruta...