Nada me genera más ansiedad que estar sentada en la sala de espera del médico, lo impuntuales que son por favor... Yo si me demoro 5 minutos con un paciente ya me siento mal 🙈
ME BANQUE TODO EL FESTIVAL DEL ORTO DE VILLA MARIA Y ME PONEN 3 CANCIONES DE MORAT LOCAS Y LO CORTAN, LA PUTA QUE LOS PARIÓ, SI NO FUERA POR ELLOS NO VE ESO NI MI ABUELA
Tenés que manejar con 70 ojos, la gente de colon te sorprende día a día para peor. Detestables todos.
Párrafo aparte los pendejos de mierda que andan en moto, los odio.
Una mañana, mientras sacaba a pasear a este gran corazón con patas, se detuvo de golpe al pie de un arbusto. Normalmente tira de la correa con entusiasmo para correr, olfatear, explorar. Pero esa vez se quedó quieto. La mirada fija, las orejas erguidas. Y luego, muy lentamente, se acercó.
Tres pequeñas bolitas temblaban bajo las hojas. Flacas. Sucias. Abandonadas.
Apenas tenían unas semanas de vida. Dos naranjitos y un atigrado, todos apretados entre sí, buscando sobrevivir a la noche. No había una madre. Nada. Solo ellos. Frágiles. Solos. En silencio.
Quise recogerlos, meterlos en una caja. Pero él, mi perro, ese gigante a menudo torpe, se tumbó en el suelo, con el hocico pegado a ellos. No gruñó. No se movió. Simplemente se acostó allí, como si supiera que lo único que necesitaban era calor, calma, protección.
Ese día, no tomé yo la decisión.
La tomó él, por mí. Lo convencí que los iba a llevar a casa
Desde entonces, no se separan de él. Duermen junto a su cuerpo, se esconden entre sus patas, trepan por su espalda como si fuera una montaña suave y viva. Él no dice nada. Los cuida. Les deja morderle las orejas, jugar con su cola, dormirse sobre su pecho.
A veces lo observo. A él, el viejo, el rescatado de un pasado difícil. Ese perro que adopté cuando nadie más lo quería, cuando decían que era “demasiado grande”, “demasiado viejo”, “demasiado complicado”. Y ahora lo veo transformado, convertido en guardián, en punto de referencia, en un papá gigante para una pequeña camada que él mismo salvó.
No son sus cachorros. Ni siquiera son de su especie. Y, aun así, los ama como si fueran suyos. Como si en esos tres seres diminutos y perdidos, hubiera reconocido una parte de sí mismo.
Hoy son una familia.
Un rompecabezas viviente, extraño, improbable, pero perfecto. Un recordatorio de que el amor no tiene forma, ni raza, ni lógica. Solo necesita un corazón lo suficientemente grande para recibirlo.
Y el suyo… desborda. Y el mío también.
De la red
Le compré un poncho a una perrita del barrio, cuánto le duró? Menos de una semana, gente del ortooooo. Cómo podés robarle la ropita a un perro? Indignada.
Neumonía necrotizante por mediastinitis por uso de vaper, una piba de 26 años. Chicos si van a fumar esa mierda dos cosas 1) no es inocuo 2) el hecho q de se
Pase por la boca de todo el mundo y lo aspires es como q te estornuden en la boca. Saludos
Ayer hizo un mes que me choco una moto, el tipo sin casco y mucho menos seguro lógico y no sabes el trauma que te generó hasta que te volves a subir una moto, un cagaso bárbaro
Y después dicen que en Appeva son vuelteros para dar en adopción perros, que tienen mil requisitos, pero es por esta gente, que no puede cuidar de si mismo y pretende cuidar animales. Lamentablemente no queda otra. Pobre animalito