Se me cayó la idea de salvarnos a la fuerza.
Se me fue la costumbre de mendigar tu presencia.
Y que raro este duelo,
no lloro pero duele.
Y no te voy a mentir,
se me quitaron las ganas de que seas tú...
Así que no te sorprendas si ya me ves insistir.
Milen Yuliyanov.
Me rendí, deje de insistir.
Y no lo digo con rabia,
lo digo con esa calma que llega
cuando algo se apaga.
Antes eras futuro
aunque no hubiera señales que lo aseguraran.
Hoy eres solo un recuerdo
cuya imagen no pinta nada,
solo acompaña.