CAMBIO DE REGLAS
El gobierno nacional asumió con la responsabilidad de arreglar tres problemas fundamentales que sufre nuestro país: la inflación, la inseguridad y los privilegios de los políticos.
Nosotros vinimos a plantear un modelo distinto al modelo empobrecedor de los últimos 100 años. Y vinimos a hacerlo de cara a los argentinos. Con la verdad en una mano y la libertad en la otra.
No vinimos acá a seguir jugando el mismo juego empobrecedor de los políticos de siempre. No vinimos acá a hacer pactos espurios en contra de los intereses de los Argentinos. Y no vamos a ser cómplices del juego de los mismos parásitos de siempre que viven a costa de los Argentinos.
El gobierno mandó un proyecto de ley al Congreso de la Nación para devolverle la libertad a los Argentinos. En ese proyecto de ley está reflejado nuestro proyecto de país. Un país libre, donde los ciudadanos puedan vivir su vida sin depender de un burócrata que pide una coima para liberar una importación. El gobierno no necesita la ley. Los argentinos la necesitan. Y la vamos a conseguir, más tarde o más temprano. Porque la voluntad de unos pocos convencidos es más poderosa que la de muchos sin principios ni moral.
Lo que sucedió en el Congreso representa a la perfección el problema al que nos estamos enfrentando. Un conjunto de políticos que van a hacer lo imposible para mantener sus privilegios. La casta. Lo venimos diciendo desde que nos metimos en política. Sabíamos que iba a pasar.
Por eso diseñamos un programa económico para exterminar la inflación sin necesidad del Congreso ni de ninguno de todos aquellos que pretenden seguir viviendo como reyes a costa de los contribuyentes.
Durante toda la campaña dijimos que nosotros íbamos a enviar nuestros proyectos al Congreso y los políticos iban a tener que decidir de qué lado de la Historia querían estar. Si querían ser parte del cambio o querían seguir manteniendo sus privilegios. También dijimos que si no acompañaban los cambios, los íbamos a exponer frente a la sociedad para que sus negociados, privilegios y corrupción quedaran expuestos.
Y eso es lo que vamos a hacer. No vamos a ser cómplices de los negocios de algunos con la industria pesquera, con el Señor del tabaco, con las empresas petroleras o con cualquiera de los otros intereses especiales que hacen lobby y “persuaden” políticos para defender sus intereses.
Durante muchos años hubo en Argentina un grupo de políticos que dice representar la moderación, el diálogo, el consenso y la sensatez, que lo único que hacen es garantizar el statu quo a cambio de negocios personales. Registros automotores, concesiones de litio, repartija de sobres a periodistas y muchos otros negocios que algunos políticos hacen mientras "defienden la República" en la televisión.
Todo eso se acabó con nosotros. Si tienen un problema con que expongamos lo que hacen, cómo votan y a quién responden, es porque no están defendiendo los intereses de la Nación, sino los propios.
No vinimos a continuar con la rueda del juego de la política de siempre. Vinimos a romperla. No nos importan las operaciones, las difamaciones, los títulos de los diarios. No nos importan las presiones de quienes destruyeron este país. No estamos jugando un juego. No nos importa pagar el costo político de hacer lo que hay que hacer porque nuestro objetivo es solucionar los problemas de los argentinos y no perpetuarnos en el poder.
Venimos a cambiar este país. Con la misma convicción que tenían nuestros Héroes de Mayo, venimos a defender La Causa de la Libertad.
Tendrán que elegir de qué lado están. Los argentinos ya saben de qué lado estamos nosotros y se los vamos a demandar.
VIVA LA LIBERTAD CARAJO...!!!
La única posición sensata con relación a la cuestión Iran es la aniquilación total del régimen y la restitución del Sha. No solo porque es lo moralmente correcto sino porque POR ESO es lo mejor y más conveniente.
Carta abierta al Presidente de la Nación.
Señor Presidente:
Le escribo no como un dirigente político, sino como lo que soy hoy: un ciudadano del sector privado. Uno más de los millones de argentinos que producen, que generan trabajo, que arriesgan su capital todos los días y que en su momento decidieron acompañar un cambio que parecía imposible.
Le escribo justamente porque creo en el modelo económico y las reformas que su gobierno está llevando adelante. Y porque creo en él, no puedo quedarme callado ante lo que está pasando. Confío en el cambio cultural que decidimos encarar los argentinos.
Hay una situación que usted conoce mejor que nadie y que no necesito nombrar. Una situación que viene desgastando al gobierno desde hace meses: ocupa la agenda, tapa los logros y erosiona lo más valioso que tiene este proyecto, que es la palabra. Los argentinos no votaron solamente números. Votaron la promesa de terminar con los privilegios, con los acomodos y con la idea de que hay funcionarios que están por encima del resto. Ese fue el contrato. Y ese contrato hoy se está poniendo en duda.
Acá está el punto que quiero dejarle, con todo el respeto: este proyecto no es suyo. No le pertenece a una persona, ni a una familia, ni a un círculo de confianza. Este proyecto es de la enorme mayoría de los argentinos que decidimos, democráticamente y en las urnas, dejar atrás décadas de malos hábitos. Usted es el representante de ese cambio y el principal responsable de cuidarlo. Pero no es su dueño. Y cuidarlo, muchas veces, significa tomar decisiones que duelen.
Porque las ideas y los proyectos valen más que cualquier relación personal o familiar que un presidente pueda tener. Más que cualquier afecto, cualquier lealtad y cualquier confianza individual, como la que en algún momento tuve en usted. El día que una relación personal pesa más que la coherencia del proyecto, el proyecto empieza a morir por dentro, aunque la economía siga funcionando.
Se lo digo con autoridad moral, porque a mí me tocó vivirlo del otro lado. Fui de los que fundó este espacio. Lo construí desde el principio, cuando casi nadie creía. Y un día me sacaron, de manera unilateral, sin preaviso, a través de un tuit, con excusas ridículas. Me dolió, claro que me dolió. Pero supe callar. No salí a romper nada, no le hice daño al proyecto y no me convertí en bandera de la oposición. Entendí que el proyecto era más grande que yo, y que mi orgullo personal no podía estar por encima de lo que millones de personas estaban esperando.
Si esa misma vara se aplicó conmigo —un fundador, apartado injustamente—, lo único que pido hoy es que se aplique con la misma firmeza con cualquier funcionario. Sin distinciones, sin blindajes y sin excepciones por cercanía. La coherencia no se reclama solo cuando es cómoda.
No le pido que me dé la razón. Le pido que tome la decisión que corresponde. La que cuida el modelo, la que protege la palabra empeñada y la que le devuelve al gobierno la fuerza moral que le dieron los argentinos.
Este cambio es más grande que cualquiera de nosotros. Más grande que yo, que ya lo viví en carne propia. Y más grande, también, que usted, Señor Presidente. Cuidarlo es su responsabilidad. Y todavía está a tiempo.
Con respeto, y con la sinceridad de quien quiere que esto salga bien,
Ramiro Marra.
Persona 1 "el 7 de junio es el día de la resistencia al gobierno de Milei"
Persona 2 "en realidad es el 6 de junio el día del fallecimiento" (murió el 5 de junio)
Persona 3 "necesitamos seguridad, casi apuñalan a mí hijo recién"
TOMAS DENTE SE HIZO UN FESTÍN
“Este presidente quiso promover la creación del registro nacional de datos genéticos para combatir a delincuentes sexuales. ¿Saben quienes votaron en contra? Los zurdos. Los mismos que liberaron violadores y delincuentes durante la pandemia. El zurdaje es un cancer.”
Como israelí, pido a Israel que rechace toda ayuda, armas y dinero de EE.UU.
No pueden decidir desde miles de kilómetros cómo libramos nuestras guerras ni imponernos condiciones.
Debemos ser independientes y ganar por nuestra cuenta. Podemos hacerlo.
@SebasTodoRojo@camiuhat Exacto. Cuánto daño le hace a la música Tiktok y los videitos todo por un like, la gente post pandemia anda enajenada. No es casualidad que la moda a airbag le haya llegado post pandemia. Ya ni Tokyo cantan..
Martín Palermo en 2009 apretado por la barra. Si, el máximo goleador de Boca. En 2009, dos años después de ganar la última Libertadores.
Hoy no clasifica ni a 8vos de la copa y en la cancha dicen: no pasa nada, eto e Boca.