Pedro Muñoz Seca fue asesinado en Paracuellos la madrugada del 28 de noviembre de 1936. Santiago Carrillo fue el responsable.
A finales de julio de 1936 fue detenido en Barcelona, donde acudió al estreno de su obra de teatro "La tonta del rizo", por milicianos de la CNT al mando del actor resentido Abelino Nieto Tormo. Le trasladaron a Madrid y obligaron a Muñoz Seca a pagarles los billetes de tren y la comida.
En Madrid fue ingresado en la cárcel de San Antón. Allí sufrió humillaciones y vejaciones constantes. Hasta le afeitaron a la fuerza su representativo bigote. Pero él mantuvo el humor. Si le obligaban a barrer el patio con una escoba decia que "así ensayaba para cuando le nombraran ministro de limpieza pública". Se convirtió en el alma mater de los presos para los que organizaba tertulias literarias. Y mantuvo su fe cristiana.
La familia buscó interlocutores con el Gobierno socialista para intentar su liberación, pero fue en balde. De hecho, Rafael Alberti, comunista, que presidia el Comité de Intelectuales Antifascistaa, se negó en rotundo y precipitó su asesinato.
Su juicio fue una farsa, como todos los que hacían el PSOE y sus socios.
El "juicio" que determinó la muerte de Pedro Muñoz Seca no fue un proceso judicial con garantías, sino una farsa administrativa sumaria llevada a cabo por un tribunal popular revolucionario dentro de la propia cárcel de San Antón pocas semanas antes de su fusilamiento.
El tribunal de la cárcel:
Muñoz Seca no fue juzgado por magistrados de carrera, sino por un comité político conocido como Jurado de Urgencia o Tribunal Popular. Estos jurados estaban compuestos por milicianos y representantes de los partidos y sindicatos del Frente Popular (como el PCE, el PSOE y la CNT).
Un proceso de minutos: Los juicios dentro de la prisión duraban apenas unos minutos por preso. No existía derecho a la defensa, no se permitían testigos a favor del acusado ni se daba la opción de apelar la sentencia.
El veredicto predeterminado: En el expediente o "ficha de saca" de los presos políticamente señalados, el tribunal escribía de forma manuscrita o con un sello de caucho las siglas R.A. (Responsable Político / Libertad) o simplemente una señal que indicaba que el recluso debía ser incluido en las listas de ejecución simuladas como traslados. La declaración de Muñoz Seca ante el tribunalA pesar de saber que se jugaba la vida, el dramaturgo mantuvo una actitud firme, valiente y sin renunciar a sus convicciones ni a su característico ingenio.
La acusación: Se le acusó formalmente de ser un "elemento fascista, monárquico, desafecto a la República y enemigo del pueblo", utilizando como pruebas principales el contenido satírico de sus obras de teatro y su conocida religiosidad.
Su defensa: Lejos de amedrentarse o suplicar clemencia, defendió abiertamente sus creencias. Declaró ante sus juzgadores: "Se me acusa de monárquico por haber llevado a Roma para Don Alfonso XIII el manto de la Virgen del Pilar. Con este manto voy a morir yo también".
Finalmente, el 28 de noviembre de 1936, con la excusa de un traslado a Valencia, fue sacado, con otros miles de ciudadanos que no comulgaban con las odeas socialistas, comunistas o anarquistas, y llevado hasta Paracuellos del Jarama. Allí fue fusilado por un piquete de milicianos integrados por miembros del PCE, PSOE, UGT y CNT. Quienes daban el tiro de gracia en esas jornadas solían ser jefes de los piquetes locales, pero el responsable de esos asesinatos fue Santiago Carrillo, como Consejero de Orden Público de la Junta de Defensa de Madrid.
El @PSOE corrupto de @sanchezcastejon intenta tapar sus asesinatos creando una falsa "memoria democrática".
Pero la Historia pone a cada uno en su lugar.
@arnaupolitica@Oriol_Vilella@Sony@SonyEspana Jajajajjajaj el indepe de Schrödinger
Si la admiten el Catalan “Sony admiteix catalunya es un país”
No la admiten “Catalunya no es espanya”