"NOSOTROS NO TENEMOS TÉCNICO, SOLO ALGUIEN SIN CARÁCTER QUE SE QUEDÓ CON UN CAPRICHO LLAMADO JAMES RODRÍGUEZ."
— CARLOS ANTONIO VÉLEZ: "Nosotros no tenemos técnico, no se engañen, nunca tuvimos técnico; este señor venía de Melgar de Arequipa. Yo siempre he dicho que los jugadores de élite necesitan técnicos que miren hacia arriba, no hacia abajo.
Lorenzo vive del cuento que es de la escuela de Bilardo, eso es mentira, porque si fuera así, no moriría como murió hoy, con un capricho que se llama James Rodríguez"
Los seis Cristianos. Iban a ser cinco, pero él estiró el chicle alado porque es él.
Al de Alemania 2006 llegó con 21 años, hambriento, ya estrella del Manchester United. Al lado de Figo en una Portugal en transición. Llegaron a semifinales, CR7, tan encarador y atrevido, sin vergüenza, lo recordamos como si fuera ayer, era veneno puro. Anotó un gol.
En Sudáfrica 2010 ya era la época de Messi y Cristiano. Un año atrás había firmado con el Real Madrid y era el jugador más caro de la historia. Pero él tiraba del carro, le faltaba calidad a Portugal. Solo anotó un gol y se quedaron afuera en octavos ante España, la futura campeona.
A Brasil 2014, en otro de sus primes, llegó mal. Jugó infiltrado, entre algodones. Injusto. Los médicos le aconsejaron no jugar, le dijeron que si lo hacía, pondría en riesgo su cuerpo. Igual llegó a Brasil. Pero esa Portugal, tan raquítica de talento, se quedó afuera en fase de grupos. La bronca de CR7.
En Rusia arrancó con los taches: triplete ante España en el debut y un golazo inolvidable de tiro libre. Ya estaba en la Juventus, pero su nivel seguía por los aires. Marcó su mejor registro: cuatro goles. Pero, otra vez, se quedaron en octavos de final. Dolor, solo quedaba una última bala.
A Catar llegó mal, emocional y futbolísticamente. Creía que era el último… esta ya era la Portugal más talentosa que le tocó, pero Cris terminó siendo suplente, al igual que en su regreso a Manchester.
Y a USA, 24 después, reconvertido en un 9, siguió creyendo que su mayor empresa era posible. Primer jugador, junto a Messi y Memo Ochoa, en competir en seis Mundiales.
Fueron 11 goles y un viaje espectacular junto a uno de los mejores de toda la historia. Hay que valorar más la trama que el desenlace.
Si ganabas seguías siendo Cristiano Ronaldo.
Si perdías seguías siendo Cristiano Ronaldo.
No necesitabas demostrar nada a nadie. Ya eras, eres y serás el mejor jugador de todos los tiempos.