El error tipico en el entrenamiento es saltarse etapas y exigir “decisión” sin construir percepción.
La percepcion, en baloncesto, se construye basicamente a través de la visión. Saber escanear la pista para ver lo que pasará antes de recibir.
3. La mayoría de jugadores no fallan por falta de carácter
4. Cuando el error deja de ser aprendizaje y se convierte en amenaza.
5. El jugador no necesita más motivación, necesita claridad.
Seguimos con el Manual Incomodo del entrenador.
EL PROBLEMA NO ES EL JUGADOR
Objetivo: sacar el foco del “jugador limitado” y ponerlo donde toca.
1. El talento no se pierde: lo destruye el entorno
2. No existen jugadores blandos: existen contextos mal diseñados.
Estoy pensando en publicar mi Manual Incomodo del Entrenador, dirigido a todos los entrenadores expertos e inexpertos que desean equivocarse lo menos posible para no afectar el crecimiento deportivo de sus deportistas. Y voy a haceros algunos planteamientos.
Existe una distancia oculta entre el intelecto y la acción que se manifiesta cuando los sentimientos nublan nuestro juicio teórico. Por lo tanto hemos de destacar que la maestría humana requiere alinear el conocimiento con la gestión emocional para superar esa barrera invisible
CONOCIMIENTO Y EMOCIONES
El problema no es la falta de conocimiento, sino la brecha invisible entre lo que sabes y lo que haces cuando entran en juego las emociones.
Esta reflexión sostiene que el verdadero obstáculo para el crecimiento personal no radica en la escasez de información, sino en la incapacidad de aplicar lo aprendido durante momentos de intensidad emocional.