La metanfetamina, conocida como cristal, es una de las drogas más destructivas a las que se enfrenta hoy nuestra sociedad. Sus efectos en el cuerpo y en el cerebro son devastadores y pueden generar daños irreversibles en muy poco tiempo.
El consumo de esta sustancia altera profundamente el sistema nervioso, afecta el corazón, deteriora la salud mental y provoca un ciclo de dependencia que pone en riesgo la vida de quienes la consumen. No se trata de un problema individual: es un desafío de salud pública que debemos atender con seriedad.
Por ello, desde la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados impulsamos una visión integral que prioriza la prevención, la información y la atención oportuna, especialmente entre nuestros jóvenes.
La mejor herramienta contra las adicciones es el conocimiento y la conciencia. Cuidar la salud también significa tomar decisiones que protejan nuestra vida y nuestro futuro.