🚨 La advertencia llegó tarde para muchos
Durante años nos vendieron que la inteligencia artificial era solo una herramienta y que todo dependía de cómo se utilizara. Hoy hasta el Vaticano recuerda algo que muchos prefirieron ignorar: la IA no es moralmente neutral porque todo sistema incorpora las prioridades, los intereses y la visión del mundo de quienes lo diseñan. Esa es una de las ideas centrales de Magnifica Humanitas, la primera encíclica de León XIV sobre inteligencia artificial.
El problema es que ya hay millones de personas que delegan su criterio, sus decisiones e incluso su formación moral a un chatbot. No buscan una herramienta, buscan una autoridad. Y cuando unas pocas corporaciones entrenan los modelos que responden a miles de millones de personas, también terminan influyendo en la forma en que esas personas entienden la realidad.
La advertencia no es en vano. La verdadera batalla ya no consiste únicamente en quién controla los datos, sino en quién moldea los criterios con los que una sociedad piensa, decide y juzga.
La pregunta ya no es si usarás IA, sino qué visión del ser humano está incorporada en la IA que usas.
¿Estamos formando usuarios… o estamos formando conciencias?
Al léxico de Grindr de 🚫No trans, 🚫No gordos, 🚫No afeminados se suma 🚫 No zurdos.
Estoy cansada de compartir espacios con gays de derecha y seguir fingiendo que el gusto no es político, porque siempre lo ha sido.
Y quiero remarcar justamente el último acontecimiento importante de Twitter Costa Rica y ese fue El Gran Torneo De Las Galletas Marciales que hice en 2022, no volverán nunca más esos días
Extraño tanto el Twitter de 2016 a 2019 😭😭😭 grandes personalidades que perdimos
Y el Twitter de entre 2020 a finales de 2022 (entre la pandemia y antes de la compra de Musk) fue como de transición al mierdero lleno de bots que tenemos ahora
Meloni, ultraderechista italiana, le dice mentiroso a Trump y sugiere que es un cobarde...Trump, cuando ganó en 2024, fue visto como la oportunidad más grande para que el ultraderechismo creciera en el mundo. Los reaccionarios de casi todos los países lo celebraron como el paso decisivo para imponer su marco ideológico. En una lectura infantil (como caracteriza a muchos de esos grupos) creyeron que aquel había ganado en EE.UU. por su ideología y no por contingencias propias de la coyuntura electoral específica de su país. La cuestión es que, como advertí por aquí, Trump pasó de un activo a un pasivo para la ultraderecha internacional; especialmente la europea. El imperialismo ramplón e irrespetuoso de los activistas ultraconservadores que hoy dirigen EE.UU. ha insultado a sus propios correligionarios ideológicos en el mundo. Asimismo, la inocultable derrota en Irán ha lastrado el prestigio de Trump en la arena internacional. Y, entonces, ahora nadie quiere encuadrarse con un presidente de EE.UU. derrotado y cuya guerra fracasada afectó la economía mundial. Pasó a ser una figura indefendible en Europa particularmente. En América Latina, región hoy en un giro conservador de alcance limitado, es donde único Trump todavía conserva elementos de un activo para las derechas. Pero más por aspectos coercitivos que por atractivos en sí. Las encuestas muestran que Trump es impopular en nuestros países. Lo que ocurre es que la dependencia estructural y psicológica de nuestras poblaciones con respecto a EE.UU. hace que pueda seguir influyendo. Pero eso podría cambiar mucho una vez los gobiernos de ultraderecha que hay hoy en la región sigan desacreditándose (Argentina, Chile, Honduras, etc.) y conforme el trumpismo comience a encadenar derrotas electorales dentro de EE.UU.
Literalmente en la primera temporada se pone celoso de un bebé. La lectura de Homelander como el villano maquiavélico y cool (y no como el wey patético que siempre fue) no es más que la suma del analfabetismo mediático y la penosa proyección adolescente de la audiencia derechosa.