Bellingham, que no ha ganado nada esta temporada, va a enfrentarse a Mbappé, que tampoco ha ganado nada esta temporada, y se van a enfrentar el sábado para no ganar nada.
Ufff, pero miren nada más este MOMENTAZO. Miren nada más lo que es esta secuencia. Justo cuando terminó el partido ante Egipto, Lionel Messi NO pudo contener las lágrimas. Llegó a sentir que hoy terminaba su último baile mundialista, pero NUNCA se rindió. A pesar de fallar un penal y estar teniendo un partido complicadísimo, siguió luchando. Y con una asistencia y un golazo, lideró la remontada Argentina ante Los Faraones.
El llanto del mejor de todos los tiempos, señoras y señores. Ya no tiene nada que demostrar, pero lo sigue viviendo con la misma pasión. Ya completó el fútbol, pero quiere seguir dándole alegrías a su gente.
El sueño del bicampeonato continúa.
Las funciones mundialistas de Lionel Messi no han llegado a su fin.
EL GOAT NUNCA SE RINDE.