Le acabo de decir a mi mamá que había tenido un muy buen día y me responde: “Gracias a Dios hija, estuve orando por ti”
- Gracias mamá, ese es mi escudo, me tienes blindada. ❤️🩹
No voy a volver a ser joven, por eso yo si mando mensajes largos, doy los abrazos que me nacen, lloro cuando lo necesito, me río fuerte sin pena, amo con toda la intensidad posible y sé que de eso nunca me voy a arrepentir.
y de repente llega un año que te pone a prueba, que te enseña lo que no habías aprendido hasta ahora: a frenar, a tener paciencia, a priorizarte y a vivir un día a la vez. Un año que te enseña a ser resiliente y a valorar que un día con salud y amor ya es un gran día.