La población de Ceuta hace un llamamiento para todos los españoles que nos queréis ayudar:
Nosotros estamos cumpliendo y saliendo a las calles día a día.
Vosotros tenéis la oportunidad de salir el 02 de septiembre a las 20:00h en las zonas convocadas.
Hagamos ruido juntos.
🙏
Es duro decirlo y asimilarlo: Nuestro Ejército ha sufrido una emboscada en Ceuta con heridos (leves). No ha habido respuesta retirándose a la carrera bajo una lluvia de palos y piedras. El Mando Operativo guarda silencio.
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Lo que está pasando en Ceuta es un desastre, una vergüenza y una humillación diaria para los españoles que viven allí. Indignante. Pero este episodio trágico ha dejado al descubierto algo todavía más grave: la hipocresía sin límites de la televisión española.
No solo de TVE, la pública; n, no; también de las privadas.
Todas están trasladando a la sociedad una imagen que deja bastante que desear, una imagen desconocida hasta ahora.
Estos contertulios paniaguados, ensobrados, de indignidad soviética, repiten como loros el argumentario oficial aunque esté a años luz de la realidad.
Viven de defender el relato aunque se caiga a pedazos. Y cuando una ciudadana ceutí, en primera línea, les aprieta y les dice las verdades a la cara, se derrumban.
Tienen que mirar a un lado para recuperar el guion porque se han perdido por completo. Vergonzoso. Humillante.
Lo más aberrante es que no denuncian las violaciones. Ni el feminismo de salón se atreve.
Hay quien incluso justifica que se pueda agredir a niñas porque van solas y la culpa es de los padres; y no le cortan y le retiran el micrófono. Tremendo.
Y en el fondo se está legitimando que gentuza llegue a España con derechos por encima de los de los hombres, mujeres y niños ceutíes. Digno de estudio sociológico.
El pueblo español, y sobre todo las mujeres de Ceuta, les está dando un baño de realidad histórico
Bien harían estas televisiones en plantearse si de verdad necesitan a tanto indigente mental al servicio del poder; por ganar, hoy un 1% de share; y perder de por vida, el 50% de credibilidad.
Ellos sabrán.
Vídeo demoledor.
A partir del segundo 59” una mujer ceutí, rota de dolor estalla y le dice a una tertuliana; Genma Pelanosa -o algo así- que le estaba increpando, reprobando y diciendo lo que “estaba ocurriendo en Ceuta, desde Madrid -una locura-; “trae a tus hijos aquí si tienes cojones y los sacas a la calle; tráelos, y deja esa silla de televisión y ven si tienes huevos”
Pone los pelos de punta, comprobar lo que están viviendo los ceutíes.
Qué impotencia!!
Si repartir sprays d pimienta entre los inmigrantes es la labor a la q se dedican las ONG,s deberían expulsarlas a todas e ilegalizar en España a las q se pille en estos menesteres.
Si van a dedicarse las ONG,s a organizar guerrillas urbanas más vale acabar con todas ellas antes
Este mensaje es únicamente para Marruecos sus voceros mediáticos y sus servicios de inteligencia:
Seguid. Vuestros continuos intentos de desacreditarme, amenazarme o atacarme, solo me muestran que voy en el camino correcto.
En el fondo, solo demostráis que sois tan débiles, que una sola voz libre, es capaz de poner a bailar todo vuestro sistema mafioso.
EL PODER CAMBIA DE LUGAR.
LA DEUDA PERMANECE.
Observo con profunda preocupación los movimientos que se están dando en Sinaloa.
Rubén Rocha Moya regresa y vuelve a salir. Graciela Domínguez asume la gubernatura e Imelda Castro queda al frente de Morena. Cambian las posiciones, pero permanecen vínculos, actores y estructuras que forman parte de la misma historia política.
Y mientras el poder se reacomoda, LOS RESULTADOS QUE LAS FAMILIAS ESPERAMOS SIGUEN SIN LLEGAR.
Después de todo lo que hemos vivido buscando a Carlos Emilio, no puedo recibir estos movimientos con confianza. Tampoco puedo asumir que existe una nueva etapa simplemente porque cambian los nombres.
Para Graciela Domínguez, asumir hoy la gubernatura representa UNA RESPONSABILIDAD ENORME Y UN COMPROMISO QUE DEBERÁ DEMOSTRAR CON HECHOS. Recibe un estado marcado por la violencia, las desapariciones y la falta de respuestas para muchas familias.
No basta con ocupar el cargo. TIENE EN SUS MANOS LA POSIBILIDAD DE DEMOSTRAR QUE ESTA VEZ PUEDE SER DIFERENTE.
Me preocupa que la continuidad política termine siendo también CONTINUIDAD DE LA INACCIÓN.
No estoy aquí para juzgar anticipadamente a nadie. Observaré lo que hagan. Porque eso es lo que importa.
Porque CARLOS EMILIO SIGUE DESAPARECIDO y, para mí, esa sigue siendo la medida de cualquier cambio.
No necesito saber quién tiene el poder.
NECESITO SABER SI ALGUIEN, POR FIN, ESTÁ DISPUESTO A USARLO PARA ENCONTRAR A MI HIJO.
#JusticiaParaCarlosEmilio
#CarlosEmilioGalvanValenzuela
#SinaloaEnGuerra
#134mildedaparecidos
#VerdadYJusticia
#GracielaDominguezNava
Todas las cuentas grandes y todos los influencers, en X, Instagram, TikTok, Facebook y donde sea, deberían publicar esto. 👇
Si queremos que se entere toda España, tenemos que hacerlo viral.
Que llegue a cada rincón de internet. 🇪🇸📢
Para los “valientes” que andan por aquí criticando a los militares de la emboscada de anoche: no tenéis los cojones que ellos tienen de llevar 25 días en la calle sin armas. Atacad a los que les han dejado a merced de los invasores. No a los soldados.
La ley ya dijo qué debe hacerse. Ahora corresponde hacerlo.
A pocos días del 30 de agosto, Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, escuché el conversatorio “Desaparición forzada: justicia, responsabilidad y deber social”.
Escuché hablar de búsqueda inmediata, debida diligencia, presunción de vida, coordinación institucional, intercambio de información, investigación exhaustiva, máxima protección, trato digno y responsabilidad de las autoridades.
Escuché reconocer también que las herramientas existen, las leyes existen y los protocolos existen. Que el desafío está en su correcta implementación.
Y pensé en mi hijo.
Carlos Emilio Galván Valenzuela.
Casi once meses buscándolo.
Por eso, después de escuchar lo que las propias instituciones reconocen como su deber, considero necesario decirlo con claridad:
en el caso de Carlos Emilio hay cosas que deben rectificarse.
No basta con que una búsqueda permanezca abierta.
No basta con que existan expedientes.
No basta con que se realicen trámites.
Una persona desaparecida necesita una búsqueda capaz de conducir hasta ella.
La debida diligencia exige que el tiempo se utilice para buscar, investigar, coordinar, cruzar información y actuar; no para que la urgencia de una familia quede atrapada en procedimientos que no producen avances suficientes hacia la localización.
Por eso, a quienes tienen responsabilidad en las actuaciones relacionadas con la búsqueda de mi hijo, les digo con respeto, pero con toda la firmeza que me da ser su madre:
observen lo que no ha funcionado y rectifíquenlo ahora.
Observen dónde se ha perdido tiempo.
Dónde ha fallado la coordinación.
Dónde la información no ha llegado oportunamente.
Qué herramientas no se han utilizado.
Qué líneas necesitan fortalecerse.
Qué actuaciones deben replantearse.
El tiempo no puede seguir perdiéndose.
Porque cuando se sabe qué debe hacerse y aquello que no funciona permanece sin corregirse, ya no estamos solamente frente a una deficiencia: estamos frente a una responsabilidad que debe asumirse.
Hay algo que tampoco puede perderse de vista:
Carlos Emilio sigue siendo buscado con vida.
Esa es mi esperanza como madre y debe ser también la premisa que oriente su búsqueda.
Cada dato debe ser aprovechado.
Cada herramienta disponible debe utilizarse.
Cada institución debe aportar sus capacidades.
Cada obstáculo que pueda removerse debe removerse.
Y cada omisión que pueda corregirse debe corregirse ahora.
Porque para una institución un plazo puede ser un trámite.
Para una familia puede ser tiempo perdido.
En el conversatorio se habló de la dimensión humana de las instituciones. No quiero que esa dimensión quede en un discurso.
Las instituciones existen para proteger a las personas, no para que las personas tengan que protegerse de sus procedimientos.
Cuando la coordinación no funciona, debe corregirse.
Cuando una herramienta no se utiliza, debe revisarse.
Cuando una actuación no produce resultados, debe replantearse.
Y cuando una omisión vulnera derechos, debe atenderse.
Por eso, estas palabras no deberían quedarse en un conversatorio.
Deben llegar a los casos que todavía esperan.
El de mi hijo es uno de ellos.
No quiero más palabras sobre la importancia de buscar.
Quiero que esas palabras se conviertan en acciones.
No quiero solamente que se reconozcan las fallas.
Quiero que se rectifiquen.
No quiero explicaciones sobre lo que no funcionó.
Quiero que funcione.
Porque Carlos Emilio no es una cifra, un expediente, un trámite.
Es mi hijo.
Y mientras no sea localizado, seguiré exigiendo que el Estado cumpla con su obligación de buscarlo con vida, con debida diligencia y con toda la capacidad institucional disponible.
Carlos Emilio, seguimos aquí.
Seguimos buscándote.
Seguimos esperándote.
A quienes tienen la responsabilidad de que esta búsqueda avance:
Rectifiquen. Actúen. Coordinen. Busquen.
Encuentren a Carlos Emilio.
https://t.co/zc4QCYJoyz
Si esto se confirmara, como se apunta aquí con el mediático «Mojsmé y punto» como agente o miembro del ejército marroquí,
¿Qué responsabilidad tendrían las productoras de medios de comunicación españolas con todo el despropósito que vivimos?
Filtraciones #Jabaroot
Levanta la mano si tú también vas a empezar a dedicarle 1 minuto a leer en el supermercado el origen de los productos que compras y no comprar nada de Marruecos. ✋🏻