Pero también hay situaciones que reducen la sensibilidad al precio:
- Falta de Sustitutos;
- Necesidades reales o percibidas;
- Productos complementarios;
- Beneficios de productos percibidos;
- Influencias situacionales;
- Diferenciación del producto.
La segmentación por sensibilidad al precio es la agrupación de clientes de acuerdo al impacto que el cambio en el costo de un producto o servicio pudiera representar en su decisión de compra.
Hay situaciones que incrementan la sensibilidad al precio:
- Disponibilidad de productos sustitutos;
- Gasto total más alto;
- Diferencias notables;
- Comparación fácil de productos.
La clave es dividirlo en grupos con percepciones de valor relativamente homogéneas, educar y concientizar a las personas de los beneficios que produce nuestro producto o servicio a los mercados meta y enfocar el marketing mix orientado a lo que estos más valoran.
La segmentación por percepción de valor es aquella división de clientes que una empresa realiza de acuerdo a la percepción de los mismos del valor que significan los beneficios ofrecidos. Esto puede ser un tanto complejo debido a que la percepción es subjetiva.
En términos de segmentación de los clientes una cosa puede no ser buena para la salud, pero si la gente no puede percibirlo no la adoptara, por ejemplo fumar es nocivo pero quienes lo hacen no perciben el problema de forma inmediata y por eso no reaccionan.
La percepción de valor varía de persona a persona. Algunos ven más valor, por ejemplo, en alimentos nutritivos, mientras que otros pagarían más por alimentos complacientes.
Un cambio en el precio puede afectar de forma adversa la percepción que tienen los clientes de la marca.
Percepción de valor: el marketing abarca los procesos que se concentran en proporcionar a los clientes beneficios y valor, y no sólo en vender bienes y servicios.
El valor es la percepción que tiene el cliente de todos los beneficios de un producto puestos en la balanza contra todos los costos de adquirirlo y consumirlo.
Para el comprador, valor significa mucho más que la cantidad de dinero cobrada por un producto.