La vida no es nada ligera. Pierdes amistades, cometes errores, enfrentas fracasos, ves verdades que preferías no ver, te sientes perdido, caes en la realidad, lo cuestionas todo, pero al final te reencuentras y descubres una fuerza que ni siquiera sabías que tenías.
No entiendo a las personas que les aburre pasar tiempo a solas, yo lo disfruto tanto que a veces hasta se me olvida que llevo horas sin pronunciar una sola palabra.
Una de las despedidas más difíciles ocurre cuando realmente quieres a alguien pero te das cuenta de que construir una relación sana con esa persona es imposible.