El trato recibido por una persona de 98 años por parte de la organización del Salvador es DENIGRANTE.
Mi abuela lleva siendo vecina y devota del Señor de Pasión sus casi 98 años de vida.
El de la camisa rosa venía por un lado de la calle tocando palmas. Por el otro, el de la guitarra.
-niño, tú sabes tocar alegrías?
-lo puedo intentar.
-dale y te canto.
Y se han puesto a tocar.
MEJOR CIUDAD DEL MUNDO.