Tú recuerdo, es un puerto donde siempre amanece,
un rincón de luz mansa que el tiempo no desvanece,
son momentos vividos, tatuajes en el alma, que en mitad del estruendo me devuelven la calma.
Hice inventario de todo lo vivido,
puse en la balanza el alma y el desvelo,
conté los pasos de lo que se ha perdido.
Tesoros breves que el tiempo no devuelve, esa caricia que el corazón provoca y el dulce nudo que el adiós disuelve.
@Bello_Recuerdo
Feliz cumpleaños
Eres una mujer fuerte valiente y admirable Siempre te levantas como el ave fénix ante cualquier dificultad y eso te hace aún más especial Aún te faltan muchas vueltas por recorrer y muchos sueños por cumplir Que la vida te llene de felicidad.
Sigo creyendo
Qué el amor es
Lealtad y apoyo
Y casi no existe
Porqué
Son personas
Capaces
De asumir
Compromiso
No pido mucho
Sólo un amor
De verdad
Sin mentiras
Un amor intenso
Cursi y perverso
Y mutuo
Amarnos a pesar
de la adversidad
Y elegirnos a pesar
de diferencias *♥️*.
Me propuso que escribiéramos un libro con nuestra historia. Así, sin prólogo, como si yo no supiera que hay historias que sangran desde la primera línea.
Le dije que sí, pero a dos manos… o a cuatro. Porque yo no iba a ponerle comas a lo que doliera; ni a corregirle la ortografía a sus huidas, —ni a las mías—; ni a editarle los finales donde siempre él desaparecía antes del punto final.
—¿Y qué género sería? —le pregunté. Se rió, ligero. Siempre había amado así, como quien hojea, como quien subraya sin leer, como quien abandona libros a la mitad porque cree que todas las historias se parecen.
No supo responderme. Y entonces lo entendí. Él escribía en borrador permanente. Yo no. Yo era más de realismo mágico: de amores que hacen llover en el pecho; de abrazos que dejan raíces; de miradas que no se olvidan aunque uno intente arrancarse los ojos de recuerdo.
Él, en cambio, era más de tinta lavable. De palabras que no pesan tanto. De promesas que se evaporan antes de secarse y no porque lo hiciera a propósito, sino porque nunca había encontrado una mujer que le volara la cabeza, más que el cuerpo.
Y tuvo miedo. No de escribir conmigo… sino de no poder volver a leerse después o a descubrir que nunca más sería el mismo autor. Porque sabía —aunque no lo dijera— que conmigo el amor no iba a ser un capítulo: iba a ser un libro entero cayéndosele encima, hoja por hoja...
Yo lo miré, cerré el libro que aún no existía, y entendí, que no todos están listos para amar como se escribe un buen libro: sin borradores, sin correcciones… y con el riesgo de que cada palabra te cambie la vida. ¿Habrá libro? Aún no lo sabemos…⭐️💫
Me miró...
Y QUÉ OJOS!!
Habéis visto amanecer en el mar?
Pues la misma claridad
La misma serenidad
La misma luz...
Pero en sus ojos
#FelizDomingoParaTodos🌅