Dejar que te decepcionen. Dejar que se marche quien quiera. Dejar de comunicar donde no te escuchan. Dejar de estar donde no te eligen. Dejar de luchar para que te entienda quien no está dispuesto a hacerlo. Soltar el control no es fracasar, sino ganar la batalla más importante de todas: contra aquello que no depende de ti. Y estar en paz es la consecuencia y el premio más valioso de todos. Sin duda
No, a mí no me gusta discutir. Me gusta poder decir lo que me molesta sin que me hagan sentir exagerada o conflictiva. Porque expresar lo que duele no es discutir, es poner límites. Y quien sabe amar, escucha para comprender, no para defender su ego.
Uno de los mayores problemas dentro de cualquier vínculo es no aceptar las diferencias con el otro. Una cosa es ser compatibles y otra muy distinta esperar que alguien diferente a ti actúe exactamente como tú. Se nos olvida que la afinidad no significa ser idénticos sino que los valores que sustentan el intercambio son compartidos. Y asumir que incluso en las relaciones más justas hay conductas que no son iguales, porque las historias que nos construyen tampoco, nos permite avanzar juntos de verdad
No importa cuántas veces te expliques. No importa de cuántas formas te expreses. Y no importan los argumentos que utilices. Olvidamos que la comunicación no consiste en hablar. La comunicación consiste en hablar con quien puedes hacerlo
La única manera de demostrarle al otro lo que significa para ti es con hechos. Y de nada sirve decir cuánto sientes hacia alguien si la calidad del trato no es coherente. Las palabras sin conductas de cuidado están vacías
No todos los problemas se solucionan hablando. Muchos de ellos se resuelven tomando distancia porque la comprensión es nula. Y sin esto la comunicación es inviable
Todos tenemos un conocido que es muy progre pero:
- Lleva a sus hijos al colegio concertado, porque el público del barrio está lleno de “niños de fuera” y el nivel educativo es un poco bajo
- Se ha comprado el piso en una zona más cara, porque su barrio obrero de toda la vida se ha vuelto un poco inseguro con los “recién llegados”
- Es muy fan de la sanidad pública, pero tiene un seguro privado porque cuando va al centro de salud está lleno de mujeres con el pañuelo en la cabeza que gritan mucho en la sala de espera
- Está concienciado con el calentamiento global y la huella de carbono, pero no coge el transporte público para ir a trabajar porque el tren, el metro y el bus van siempre llenos de “gente de fuera” y no huele muy bien
Todos conocemos un hipócrita de izquierdas del “haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago”
Me vais a acusar de invent, pero he visto algo que jamás creeríais. Un padre regañando a su hijo por gritar y montar escándalo en una terraza. Es más, le ha dicho "si lo vuelves a hacer nos vamos", y lo ha cumplido. Aún quedan padres así. Me pinchan y no sangro.