Mirennos, somos dos putas: la hermana mayor ya sabe que su boca solo sirve para vergas negras y la hermanita menor está desesperada por convertirse en la misma esclava. Su valor como mujeres se resume en cuánta saliva pueden producir mientras las usan.
Me quiero sentir orgullosa de mi nueva vida y dejar atrás cuando pensé que tenía valor y dignidad, ahora se lo que es ser una verdadera mujer. Un objeto sin valor.
Vivo únicamente para seguir tus órdenes, temblando y completamente a tus pies, deseando cada segundo que me recuerdes lo que soy, sin dignidad y sin valor.
Toda mi vida fui la niña perfecta, la que obedecía las reglas, la niña buena de la iglesia... pero ahora lo único que quiero es que me digas exactamente qué hacer y perder el control bajo tus órdenes. Ser una perrita sin valor y sin futuro.