Nos están tomando el pelo a todos.
Por tercera vez cambiaron el proyecto del parque acuático. Javkin adjudicó por casi $14.000 millones de fondos públicos una obra totalmente distinta de la que fue licitada: la mitad de metros cuadrados nos va a costar a todos los rosarinos $1.000 millones más de lo que estaba previsto. O sea: la obra se achica pero el monto se agranda. Y además, en un lugar donde no está permitido construirla. Eso no puede hacerse: vulnera las reglas básicas de transparencia que deben regir los actos de gobierno.
Cada día más Improvisación y opacidad. Avanzando, a pesar de todas las críticas, con decisiones tomadas a espaldas de la ciudad.
La Justicia tiene que intervenir ya. En estos momentos estamos ingresando un escrito para denunciar este hecho nuevo y exigir la resolución inmediata sobre la medida cautelar que solicitamos para suspender la obra.
Rosario no puede seguir gobernándose de esta manera. Hay que escuchar a la gente.