Per què estem utilitzant convocatòries competitives per finançar el funcionament ordinari dels laboratoris?
Aquest és, al meu entendre, el problema estructural.
¿Qué ciencia puede realizarse con 50.000 euros al año? https://t.co/b5oLFzEY8w via @el_pais
El lehendakari Imanol Pradales —que también es sociólogo— defendió en su intervención del miércoles durante la inauguración del #CongresoFES2026 "la luz de la evidencia científica" para "orientar las políticas públicas". Es de lo que trata nuestra disciplina. Eskerrik asko! 😀
Merci à Christophe Clavé pour cet éclairage sur l’appauvrissement de la langue et la ruine de la pensée 🙌
"La disparition progressive des temps (subjonctif, passé simple, imparfait, formes composées du futur, participe passé…) donne lieu à une pensée au présent, limitée à l’instant, incapable de projections dans le temps.
La généralisation du tutoiement, la disparition des majuscules et de la ponctuation sont autant de coups mortels portés à la subtilité de l’expression.
Supprimer le mot «mademoiselle» est non seulement renoncer à l’esthétique d’un mot, mais également promouvoir l’idée qu’entre une petite fille et une femme il n’y a rien.
Moins de mots et moins de verbes conjugués c’est moins de capacités à exprimer les émotions et moins de possibilité d’élaborer une pensée.
Des études ont montré qu’une partie de la violence dans la sphère publique et privée provient directement de l’incapacité à mettre des mots sur les émotions.
Sans mot pour construire un raisonnement, la pensée complexe chère à Edgar Morin est entravée, rendue impossible.
Plus le langage est pauvre, moins la pensée existe.
L’histoire est riche d’exemples et les écrits sont nombreux de Georges Orwell dans « 1984 » à Ray Bradbury dans « Fahrenheit 451 » qui ont relaté comment les dictatures de toutes obédiences entravaient la pensée en réduisant et tordant le nombre et le sens des mots.
Il n’y a pas de pensée critique sans pensée. Et il n’y a pas de pensée sans mots.
Comment construire une pensée hypothético-déductive sans maîtrise du conditionnel ? Comment envisager l’avenir sans conjugaison au futur ? Comment appréhender une temporalité, une succession d’éléments dans le temps, qu’ils soient passés ou à venir, ainsi que leur durée relative, sans une langue qui fait la différence entre ce qui aurait pu être, ce qui a été, ce qui est, ce qui pourrait advenir, et ce qui sera après que ce qui pourrait advenir soit advenu ? Si un cri de ralliement devait se faire entendre aujourd’hui, ce serait celui, adressé aux parents et aux enseignants : faites parler, lire et écrire vos enfants, vos élèves, vos étudiants.
Enseignez et pratiquez la langue dans ses formes les plus variées, même si elle semble compliquée, surtout si elle est compliquée. Parce que dans cet effort se trouve la liberté. Ceux qui expliquent à longueur de temps qu’il faut simplifier l’orthographe, purger la langue de ses «défauts», abolir les genres, les temps, les nuances, tout ce qui crée de la complexité sont les fossoyeurs de l’esprit humain. Il n’est pas de liberté sans exigences. Il n’est pas de beauté sans la pensée de la beauté."
Christophe Clavé
Estas declaraciones de la Ministra de Igualdad, Ana Redondo, son un ejemplo de misandria y sexismo contra los hombres.
Llamar “especies radicalmente distintas” a hombres y mujeres, aparte de falso científicamente, es una forma de degradar al grupo masculino. Implica una idea de inferioridad, decir que hay que “ayudar a evolucionar” a los hombres implica que están en un escalón inferior al de las mujeres en lo social, emocional y moral. Es exactamente el mismo mecanismo que el sexismo tradicional contra las mujeres, pero invertido: “las mujeres somos más avanzadas, los hombres necesitan ser corregidos y mejorados”.
Son claramente un ejemplo de prejuicio basado en el sexo. Atribuye características negativas generales a todos los hombres (emocionalmente inmaduros, anclados en privilegios, negadores de sentimientos y debilidad). No habla de comportamientos individuales, sino del “género masculino” como un colectivo defectuoso.
Por otro lado, implican un doble rasero evidente: Si un político dijera que las mujeres son una especie distinta y hay que ayudarlas a evolucionar (porque están ancladas en estereotipos emocionales, victimismo, etc.), le caerían encima acusaciones de misoginia, cancelación y dimisión inmediata. Aquí es la ministra de Igualdad quien lo dice y la noticia se trata como algo normal.
Y hay que tener en cuenta el contexto de poder. No es una tuitera random la que dice esto. Es la titular del Ministerio de Igualdad del Gobierno de España. Cuando la persona que gestiona las políticas de “igualdad” habla así del 50 % de la población, no es una opinión inocente, es discurso institucional con carga ideológica.
Luego se extrañan de que los jóvenes no se identifiquen como feministas y culpan a la Manosfera. El feminismo institucional no tiene nada que ver, claro.
@pitiklinov La sociología, en España, se construyó con apriorismos desde la teoría conflictivista. Deliberadamente se obvió la gran aportación funcionalista de raíz estadounidense, por reaccionaria (según dichos apriorismos). El resultado es una disciplina fuertemente ideologizada woke
«La sociología está en guerra consigo misma: una disciplina que nació con aspiraciones científicas -estudiar la sociedad de forma empírica y objetiva- se encuentra profundamente dividida entre quienes defienden que su misión es producir conocimiento riguroso y quienes creen que los sociólogos deben ser activistas que transformen la sociedad. Este conflicto ha llevado a la American Sociological Association a tomar posturas políticas cada vez más explícitas (boicots, resoluciones sobre Gaza, conferencias sobre “disrupting the status quo”), provocando la salida de miembros, pérdida de credibilidad científica y ataques externos, como la eliminación de la sociología de los currículos generales en Florida. La pregunta de fondo es si la producción de conocimiento debe separarse del activismo, o si la sociología puede sobrevivir como ciencia si sigue convirtiéndose en una organización de advocacy (activismo) de causas de izquierda.»
La natalidad se desploma y amenaza el futuro del mundo desarrollado. Hay un país que demuestra que tiene solución, aunque más compleja de lo que parece.
Hay una de las leyes más firmes de las ciencias sociales que casi nadie se atreve a decir sin tapujos y es que cuando un país se hace rico y se moderniza, la natalidad se desploma, y lo hace en todas partes, sin que importe la cultura, la religión o el continente. Los datos de hoy lo confirman de forma tajante, cerca del 71% de la humanidad vive ya en países por debajo del nivel de reemplazo, los 2,1 hijos por mujer que hacen falta para mantener la demografía estable.
La lista no respeta ninguna particularidad cultural. La Corea del Sur confuciana tiene la fecundidad más baja del planeta, 0,72 hijos por mujer. La Italia y la España católicas rondan el 1,1. El Irán de los ayatolás, que en los años ochenta tenía casi siete hijos por mujer, ha caído por debajo del reemplazo. La Tailandia budista, China, Brasil, todos por debajo, y ya asoman al borde México y la propia India hindú. El desarrollo vacía las cunas, es un hecho.
La diversidad cultural solo amortigua la caída, una sociedad muy familista o muy religiosa aguanta unos años más y retrasa el golpe, pero termina cediendo igual, como estamos viendo en todo el mundo, de Polonia a Turquía. Por eso lo que voy a contar tiene tanto valor, porque en medio de esta ley de hierro hay una sola grieta, un único país rico y desarrollado que no ha caído. Y merece la pena entender por qué porque ahí puede estar la clave para solucionar un problema que de mantenerse nos llevará inevitablemente al colapso.
He criticado al wokismo desde hace tiempo y sigo haciéndolo. Mucha gente todavía lo ve como algo exagerado o como un conjunto de ideas un poco raras pero inofensivas. Creen que son solo modas pasajeras o errores de interpretación y que no hay que darle mucha importancia. Pero las ideas tienen consecuencias reales.
Todo lo que ha pasado con las bandas de pakistaníes que abusaron de miles de niñas en Reino Unido durante años es, en gran parte, una consecuencia directa del wokismo. Esta ideología divide el mundo en opresores y oprimidos, y en ese esquema los musulmanes (sobre todo los de origen pakistaní) entran automáticamente en la categoría de víctimas del colonialismo y del racismo occidental. Como son víctimas, tienen una especie de superioridad moral y criticar o investigar a personas de ese colectivo se considera automáticamente racismo o islamofobia. Y nadie en las instituciones quería ser señalado como racista.
Esto es lo que produce la política de identidades: se deja de juzgar a las personas por lo que hacen y se empieza a juzgarlas por el grupo al que pertenecen. Da igual lo que haya pasado, lo importante es quién lo ha hecho. Si el autor pertenece a un grupo considerado “oprimido”, el asunto se minimiza, se relativiza o directamente se tapa. Lo hemos visto también con otros casos de violaciones en grupo cometidas por hombres que no son blancos: muchas feministas que normalmente están muy pendientes de estos temas guardan un silencio bastante llamativo cuando los agresores no encajan en el perfil que les interesa.
Es el nuevo antirracismo, que no tiene nada que ver con el de Martin Luther King. El de King quería que se juzgara a la gente por el contenido de su carácter, no por el color de su piel. Este nuevo enfoque hace exactamente lo contrario: convierte la identidad en lo más importante y crea dos varas de medir según quién sea el culpable.
El problema del wokismo no es que sea de izquierdas o de derechas. El problema es que es profundamente antiliberal. Rechaza la idea de que todos somos individuos con los mismos derechos y responsabilidades, y la sustituye por una visión en la que lo que importa es a qué grupo perteneces. Desde esa lógica se justifican dobles estándares, se limita la libertad de expresión cuando molesta a ciertos colectivos, y se antepone la protección de la narrativa identitaria a la protección real de las personas (en este caso, de niñas vulnerables).
Al final, lo que está haciendo es erosionar las bases sobre las que se construyeron las democracias liberales: la igualdad ante la ley, la presunción de inocencia, el juicio por hechos y no por identidades, y la capacidad de hablar con claridad aunque lo que tengas que decir sea incómodo. Y cuando eso se rompe, las consecuencias pueden ser muy graves, como ya hemos visto.
@AranguezTasia@OIntegridadEsp@PalomaresEj Conozco de primera mano. Catedrático de sociología con justo un sexenio reconocido. 0 artículos JCR. En el mismo departamento, catedrático de economía financiera con el primer sexenio denegado. Años 2002, aproximadamente. No hce tanto.
Recién salidas del horno las últimas proyecciones de población del INE, actualizo uno de mis gráficos favoritos:
España en 50 años va a ser un geriátrico. El grupo más numeroso serán las personas de 67(!) años. Y ojo que esto ya asume unos niveles de innmigración bastante altos.
@BernatDedeu Ja que hi som, per la vessant tecnològica, catedràtics emprenedors, si la vostra startup surt d’un laboratori públic, amb doctorands precaris, recerca finançada entre tots i una plaça vitalícia sota el cul, potser no sou Steve Jobs. Sou funcionaris fent capital risc amb airbag.
@OIntegridadEsp He mirado su producción científica en WoS y en GS y no tiene perfil, o yo no he sabido buscarlo. Lo digo porque este discurso lo he oido repetidamente entre el profesorado que no tiene nada o muy poco escrito. No se si será su caso...
Fa dies que sentim que hi ha un repunt de la religiositat entre la gent jove, des del disc de la Rosalía i ara amb la visita del Papa. Però jo no sé d'on surt aquesta idea, no he vist cap dada en aquesta línia. Aquí les dades dels baròmetres i del panel del @ceopinio
Informe sobre la crisis en las Humanidades y Ciencias Sociales
Un informe oficial publicado en abril de 2026, encargado por rectores de universidades de élite de Estados Unidos y dirigido por el filósofo Paul Boghossian, analiza el estado actual de las humanidades y las ciencias sociales humanísticas (como antropología, sociología cualitativa, estudios literarios y culturales).
El documento concluye que una parte importante de estas disciplinas atraviesa una grave crisis. En muchos departamentos y revistas académicas se ha sustituido el rigor científico, la búsqueda de la verdad y los estándares académicos tradicionales por criterios ideológicos y políticos, principalmente de justicia social y activismo progresista. Esto ha llevado a priorizar la “corrección política” por encima de la calidad, la objetividad y la evidencia.
El informe no critica todas las humanidades ni todas las ciencias sociales, pero advierte que en varios subcampos se ha producido una clara degradación: se rechaza la idea de objetividad, se marginan investigaciones que no encajan en la narrativa dominante y se contrata o publica más por alineación ideológica que por mérito académico.
En resumen, el informe es una seria llamada de atención desde dentro del mundo académico para recuperar los estándares de rigor, honestidad intelectual y debate abierto en las humanidades y ciencias sociales, antes de que su credibilidad y calidad sigan deteriorándose.
@zigoraldama Merecerá la pena, seguro; es necesario un debate de país que concluya en un consenso sobre qué gestión y política de migración queremos para los próximos 25 años
Esta inflación de notas de Bachillerato en algunas comunidades lleva ya demasiados años. Es necesario buscar alguna solución. Se desnaturaliza la igualdad de oportunidades.