¿El mundo se volvió loco? ¡No!
Hay muchos locos en el mundo.
Una mujer manda a su esposo a comprar medicinas y comida, él la llama en medio de la diligencia y ella responde absolutamente normal. En ese momento, ella estaba estrangulando a sus tres hijos de 5 años, 3 años y 8 meses.
Luego se cortó superficialmente las muñecas y el cuello y decidió saltar de un segundo piso para matarse, en lugar de usar una elástica como la que usó con sus hijos. Ya tenía experiencia de que servía.
Cuando su esposo llegó a casa, la encontró tirada en el patio. La asistió y llamó a emergencias. Cuando ella estuvo atendida, él fue a buscar a sus hijos.
Fue así como descubrió una escena espeluznante: Ella había matado a los niños asfixiandolos con unas ligas para entrenar. Cada una de esas muertes tomó al menos 8 minutos.
Los gritos y sollozos de ese hombre al ver a sus hijos en ese estado fueron tan desgarradores que, el juez prohibió reproducirlos en el juicio.
Esta mujer no era cualquier persona. Su esposo tampoco. Tenían buena posición económica, seguro médico, medicinas, nanas para atender a sus hijos y ella, una red de apoyo en la que, curiosamente, no quiso incluir a sus suegros. Ella era suficiente.
Además, era enfermera. Sabía cómo y dónde cortarse si quería morir. Pero no lo hizo.
Su esposo había contratado a una nana para ayudar con el cuidado de los niños, pero ella le dijo que la despidiera porque no regresaría al trabajo (enfermera de partos y recién nacidos).
Ella alega depresión post parto. Estuvo brincando de médico en médico sin decirle a esos profesionales que estaba consultando a otros. Tampoco les dijo que oía voces o que quería hacerle daño a los niños.
De hecho, decidió deliberadamente no tomar las medicinas o hacerlo de la forma en la que a ella le parecía que debían tomarse.
Lindsay Clancy no solo tenía una red de apoyo, seguros y recursos para costear tratamientos, sino además, un esposo que estaba tan involucrado con la crianza de sus hijos que otros padres del colegio donde estudiaban los niños, pensaban que era padre soltero. Nunca la vieron a ella.
Ella admite que mató a los niños; nadie puso en duda que los mató. Su declaración, la evidencia, los testigos, los tiempos, todo dice lo mismo: ella los mató.
Su juicio no se hizo para saber si es una asesina (que si lo es), sino para determinar si en el momento de asesinar, estaba bajo un brote psicótico.
Solo uno de todos los jurados, no coincidió con eso. Solo uno.
El juicio se anuló. Un juicio que se convirtió en un circo y que, peligrosamente, promete retrasar el rol de la mujer en la sociedad.
Ayer mismo, una de las seguidoras de Lindsay mató a su bebé de 2 años. Lo colgó con una soga del cuello en el sótano de su casa.
También la encontraron con cortes superficiales en una bañera, porque esta clase de asesinas, tienen psicosis para matar a sus hijos con saña y crueldad, pero extrañamente, se les pasa cuando deben matarse ellas. Ella dijo que su bebé era un demonio y por eso lo mató.
Lo peor de esto es que esos nenes asesinados no tuvieron oportunidad, ellos seguirán muertos, después de haber vivido el terror de ver a sus propias madres, las que debían cuidarlos y protegerlos, acabando con sus vidas.
Ellas no solo tienen vida sino, a un monto de enfermas y potenciales asesinas, apoyándolas como si fueran héroes.
Se viene una era de asesinatos de niños. Ya había empezado con el aborto, pero parece que ahora no basta con matarlos antes de que nazcan, ahora también absolverán a quienes los maten aunque ya tengan 8 meses, dos años, tres, cinco, quince, quién sabe.
También se viene una época de mujeres siendo relegadas de su entorno laboral, porque, ¿quién querría a su lado o en su ambiente a una mujer que por un sicosis transitoria pueda matar a sus jefes, a sus compañeros, a sus amigos o a quien se le antoje?
El mundo no es una mierda. Hay demasiada mierda sobre el.
🇩🇪 Alice Weidel sagt zu einem linken Politiker:
„Wenn Sie eine Politik der offenen Grenzen unterstützen, nehmen Sie bitte die nächste große afghanische Familie bei sich zu Hause auf und sehen Sie selbst, wie das mit Ihrem LGBT-Lebensstil vereinbar ist.“
En Tigre un pibe libertario tapó un pozo en la calle con su propia plata.
La Municipalidad Kirchnerista le dio bronca y volvieron a romper la calle para que quede como antes. Increíble.