25 uniformados asesinados. Detrás de cada uniforme hay una familia, una historia, una decisión valiente: salir a proteger sabiendo el riesgo. Ponerse el uniforme hoy es un acto de honor y de coraje. Que portar el uniforme hoy, no sea sentencia.
Cuando he tenido que señalar a las fuerzas armadas, lo he hecho. Sin embargo, me parece también importante señalar. Jamás habíamos tenido, ante los ojos, una muestra de fortaleza y sensibilidad de un alto mando. Así que, no me vengan a ordenar que debo reconocer o no.