Para mí es imposible venirme afuera. Sentir mi verga ponerse dura y gorda dentro de ti y echártelos adentro para preñarte es lo más rico y si estás ovulando, es más rico todavía 🤰 #creampie#breeding#Cuminside#Breedingkink
quitándose el condón otra vez hasta que se rinde. Me encanta cuando el pasivo lleva calcetines blancos 🧦 (y cuando acepta que a pelo se siente muchísimo mejor).
Mi papá invitó a su mejor amigo y a mi primo a ver el fútbol esta noche. Los tres se acomodaron en el sofá y se sumergieron por completo en el partido. Yo los observo desde lejos, con una ligera sonrisa, porque hace apenas un par de días mi primo me tenía saltando encima de su verga en ese mismo sofá, justo en el lugar donde ahora está sentado mi papá.
Sí, fui débil. Si me dicen que soy una zorra, probablemente esté de acuerdo. Mi primo tiene novia y se supone que yo estoy conociendo a un chico, pero ese día la calentura nos ganó por completo.
Era un día frío, de esos que te provocan ganas de estar entrepiernada con alguien. Me levanté para ir al baño, me tomé una fotito en el espejo porque me sentía sexy con mi pijama cortita y ajustada, la subí a mi Instagram y corrí de nuevo a la cama. No pasaron ni diez minutos cuando mi primo comentó la historia.
—¿No tienes frío?
Me llevo bien con él. Es lindo, gracioso e inteligente, y muchas veces había lamentado que fuera mi primo, porque de no serlo ya conocería de memoria con mi lengua cada centímetro de su pene. Pero esas fantasías me las guardaba para mí y para mis momentos de calentura. Él, en cambio, no pierde oportunidad, a pesar de tener novia, de arrimarme su verga cuando me abraza o de comentar mis fotos con frases pasadas de tono, “en broma”, según dice.
—Demasiado frío —le respondí de inmediato.
—Pues yo igual, guapa.
Ahí va de nuevo, pensé. Pero ese día me sentía un poco puta y quería calentarlo.
—Y sin nadie que me caliente.
—Ay, yo igual —contesté—. Pero tú tienes a tu novia.
—Pero la que quiero que me caliente eres tú.
Enseguida me mandó una foto de su verga erecta marcada en los boxers.
—Así me puso tu foto.
La verdad se me hizo agua la boca: buen tamaño y bastante gruesa.
—Waooo —respondí, mientras el morbo y las ganas de portarme mal se arremolinaban en mi estómago.
—Culpa tuya —contestó.
Nunca había llegado tan lejos como para mandarme su verga parada de ese modo, así que supuse que estaba igual o con más ganas que yo.
—¿Me la bajas? —preguntó.
—Nooo, jaja, lo siento, estás lejitos —le dije, aunque por dentro quería contestarle que sí.
—Hoy no trabajo, puedo estar en diez minutos en tu casa.
—Yo no tengo clases en la u y mis papis se van todo el día.
—¿Voy? —insistió.
—Mmm, no lo sé.
Obvio quería que me agarrara y me partiera en dos, pero todavía me quedaba algo de moral. Entonces llegó una nueva foto de su verga, esta vez dejando ver un poco de la piel del tronco y una vena deliciosa que se le marcaba. Eso me terminó de convencer.
—Ufff, te odio… ven.
No pasaron diez minutos y ya estaba llegando en su moto. Me arreglé a toda prisa. OMG, me va a coger mi primo pensaba. Fui a abrirle después de subirme un poco la pijama. Entró a casa, no le quitó la vista a mi culo y me besó. Su lengua bailó con la mía mientras sus manos se apoderaban de mí sin pedir permiso. Eso me encantaba y me mojaba. Lo empujé al sofá, le bajé el pantalón y el bóxer, y ahí estaba su verga grande, gruesa, llena de venas y de líquido preseminal, esperando entrar en mi boquita. Se la mamé varios minutos hasta saciarme. Luego me levanté, me quité la ropa frente a él. Me tomó del culo, me atrajo hacia su polla, me sentó en ella y me di gusto saltando y gimiendo en su oído mientras él gemía como loco. Se apoderaba de mis nalgas, de mis tetas y de mis piernas, diciéndome que yo lo excitaba más que su novia. Nos corrimos. Después repetimos en mi cama, donde me rompió el culo, y luego en la ducha, donde lo dejé eyacularme en el rostro.
Hoy lo veo sentado al lado de mi papá y de vez en cuando me mira de nuevo con morbo. Yo solo le sonrío y hago como que la cosa no va conmigo, porque también noto que el amigo de papá me observa con bastante lascivia. Y bueno… quién sabe. En un momento de calentura, a lo mejor lo dejo que me coja. A fin de cuentas no está mal, y nunca me he entregado a un maduro. Además se le marca una verga muy rica en el pantalón.