"El secreto, querida Alicia, es rodearte de personas que te hagan sonreír el corazón. Es entonces, solo entonces, que estarás en el País de las Maravillas"
Te amo desde siempre Matein, ahora mucho más 💕 Feliz día @Matetook
Mi hija me pidió que la cambiara de colegio.
Así. Sin lágrimas. Sin enojos. Sin rabia.
Solo se me acercó mientras yo preparaba la cena y dijo despacio:
—“¿Puedo estudiar en otro lugar?”
Le pregunté si había pasado algo.
Me dijo que no.
Le pregunté si no tenía amigas.
Me dijo que no sabía.
Entonces le pregunté si alguien la trataba mal.
Y se quedó callada.
Esa noche no pegué los ojos.
Al día siguiente inventé que tenía que hablar con la directora.
Pero en realidad fui a mirar.
Me quedé en un pasillo y esperé al recreo.
Y ahí la vi.
De pie junto a la verja, con el termo en la mano, mirando al suelo.
Un grupo de niñas pasó y se empujaron entre ellas riéndose.
Un niño le tiró el jugo en la blusa y salió corriendo.
Otra niña le sacó una foto escondida con el celular y la mostró entre risas.
Ella no dijo nada.
Solo apretó los labios.
Como si ya estuviera acostumbrada.
Pero lo que más me dolió no fue eso.
Fue ver que una profesora pasó justo en ese momento.
La miró.
Miró a los otros.
Y siguió caminando como si nada.
Como si mi hija fuera invisible.
Después escribí al colegio.
Les conté lo que ella me había insinuado.
Que en el aula le escondían los cuadernos.
Que en los pasillos le ponían sobrenombres.
Que en el grupo de WhatsApp se burlaban de sus fotos.
Me respondieron con la típica frase:
—“No se preocupe, son cosas de muchachos. Lo estamos manejando.”
Pero no hicieron nada.
Nada.
Esa tarde, al volver a casa, me preguntó bajito:
—“¿Ya lo pensaste?”
Le respondí que sí.
Y que no tenía que volver más a ese colegio.
No preguntó por qué.
Solo dejó su mochila en la esquina y respiró profundo.
Como quien por fin suelta un peso que llevaba cargando sola.
Ahora estudia en otro lugar.
Ni más grande.
Ni más moderno.
Solo más humano.
Donde la miran a los ojos.
Donde la llaman por su nombre.
Y donde no tiene que hacerse pequeña para no ser molestada.
Porque un niño —o una niña— no pide un cambio de colegio por antojo.
Lo pide cuando ya no puede más.
Y lo más desgarrador no es lo que hacen sus compañeros…
sino lo que no hacen los adultos que se supone debían cuidarla.
Y ojalá esto no fuera tan común.
Ojalá no fuera yo una de tantas madres que aprendió demasiado tarde.
Porque hay algo que nunca se olvida:
el día en que tu hija te pide, casi en susurros,
que la saques del único lugar donde debería sentirse protegida.
Historia anónima
En lo que va del año murieron 5 nenes, de entre 6 meses y 10 años, en vuelcos en las rutas argentinas. Los papás, que usaban el cinturón, sobrevivieron. Ellos, que iban sueltos, sin sus sillitas, salieron despedidos por las ventanillas. Es hora de hablar de esto, aunque duela.
Hola Gente, soy Ciro, tengo 19 años. Hace un rato tuve un problema con los controles de transito de la Ciudad de Buenos Aires. Estaba trabajando como Uber moto, recogí una pasajera, le pregunté si bebió alcohol, a lo cual me respondió que no.
qué cosa tan hermosa y bien hecha la empanada argentina por favor debe ser por afano de mis comidas favoritas quiero pegar un póster así en el medio de mi habitación MIRA ESA CANASTITA
pero mira cómo levanta la cabeza dieciséis años después me sigue haciendo mierda imaginate era totalmente lógico que tuviera enamoradas a todas las nenas en el 2008
Lo MAL que me pone no poder hacer nada contra el calor. No importa si pones un aire a 16 cuando salgas vas a chivar y tener calor igual no hay solución solo toca asumir que vas a vivir los peores meses de tu vida otra vez https://t.co/ZadwDySjSk