🚨🇦🇷 | UN EXFUNCIONARIO K QUE IBA A SER JUZGADO APARECIÓ MUERTO
Guillermo Bellingi, exfuncionario de la Procuración durante la gestión kirchnerista de Alejandra Gils Carbó, apareció muerto de una puñalada en el pecho apenas 20 días antes de ser juzgado junto a la exprocuradora por la polémica compra millonaria de un edificio para el organismo.
El cuerpo fue encontrado en plena calle en Villa Elisa, junto a un cuchillo tipo criollo, mientras conservaba su billetera, celular y reloj. Pese a las extrañas circunstancias, la Policía maneja la insólita hipótesis de un supuesto “SUICIDIO”: que Bellingi se habría apuñalado a sí mismo en el pecho en plena vía pública, apenas 20 días antes de enfrentar un juicio oral junto a Gils Carbó por una causa de corrupción millonaria.
Bellingi estaba acusado de haber intervenido en una licitación que, según la Justicia, habría sido direccionada para favorecer al inmueble finalmente adquirido y permitir el pago de comisiones millonarias. Su medio hermano, Juan Carlos Thill, cobró $3 millones por participar como intermediario en la operación.
Las rupturas amorosas a los 30 golpean distinto. No es lo mismo que el desamor a los 21. A los 21 lloras, te desahogas con tus amigos, sales, te distraes y, de alguna manera, sanas. Entonces la vida se siente larga, llena de posibilidades y segundas oportunidades.
A finales de los veinte o al acercarte a los treinta, se siente diferente. No solo pierdes a una persona: pierdes planes, rutinas y la versión de ti que construía un futuro con ella.
Ya no duele solo imaginar que no la volverás a ver. Duele pensar en lo que imaginabas vivir juntos: el viaje que nunca hicieron, la casa que quizá tendrían, las tradiciones, los domingos y esa vida que, aunque aún no existía, ya habías empezado a imaginar.
Lo más difícil de una ruptura a esta edad es entender que no solo despides a alguien, sino una parte del futuro que creías tener asegurado.