Anoche en la farra había una chica muuuy drogada y borracha, además como tres manes estaban súper encima de ella. Nos acercamos varias mujeres desconocidas a cuidarla y nos ofrecimos llevarla a la casa, no dejamos que ningún man se la llevara a pesar de que estaban insistiendo.
Cuando alguien decide sacarme de su vida no soy yo la que pierde. Pierde la otra persona, porque se el corazón maravilloso y sincero que tengo y la luz que mi presencia puede irradiar.