—La mujer verde pareció suavizar el gesto un tanto, desviando la vista hacia el resto del jardín como si estuviera más pendiente de sus pequeñas que de ella. El lugar hacía ya mucho que no recibía los cuidados de los jardineros, así que la vegetación había crecido de forma +
+ no les gustan los desconocidos.
—Dijo con una seguridad apabullante, como si supiera algo que ella no sabía, ¿ellas? ¿Las plantas? ¿A qué se refería...? Desvió la vista hacia el oeste.—
No sé a dónde vas, pero si sales por allí te encontrarás con la fundición, y +
—Pamela entrecerró los ojos, mirándola con gesto pensativo. Por desgracia pequeñas lianas y raíces habian comenzado ya a deslizarse por el suelo casi como si fueran serpientes, silenciosas.—
¿Amigas, dices...?
—Dio un paso hacia delante, y otro, y luego otro. Obligando a la +
El aroma es embriagante sin duda ...pero a la felina su hambre de carne y sangre ya es lo suficiente fuerte como para evitar que el dulce aroma de las plantas nuble su juicio
— No somos bestias muy diferentes, solo quiero ayudar lo poco que pueda ...si me lo permites —
+ felina retroceder sobre el sendero embarrado.—
Claro... seremos amigas...
—Dijo, tomándola de los carrillos con fuerza, al mismo tiempo que las raíces comenzaban ya a treparla por las extremidades, de forma que no pudiera moverse. Se inclinó sobre ella, echando la cortina +
+ su piel había adquirido un ligero tono de verde. Levantó un poco la vista, mirándola con unos ojos verdes cargados de soberbia.—
Aprecio el gesto, y ellas... también. Pero este no es lugar para los humanos.
—Le recordaba a otra felina de zarpas muy largas que no solía caerle en gracia. La mujer pelirroja caminó deslizando una mano para rozar la exuberante vegetación del lugar, que pareció responder a su contacto como si tuviera vida propia. Estaba cubierta de hojas y barro, y +
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" Si quisiera cruzar sin que nadie lo supiese, lo hubiera hecho de otra manera. Se me da bastante bien lo de ser sigilosa, aunque no te lo creas. " — añade, manteniendo la curva de sus belfos. — " Pero, como ves, solo admiro el lugar. "
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+ y su cercanía resultaba casi intoxicante. Las plantas más cercanas parecieron moverse de nuevo, aunque con la poca luz que allí había y con la lluvia, seguía siendo difícil de discernir.—
—La miró a los ojos con los suyos verdes y venenosos, ensanchando un poco su sonrisa como si le divirtiera. No retiró la garra de la contraria pero sí se acercó aún más a ella, pasando los brazos por su cuello con total tranquilidad y entreabriendo ligeramente los labios.—
+
+ ¿Crees que podría prender algo con estas lluvias? La tierra está muy húmeda y las plantas muy verdes. Si quieres amenazarme, vas a tener que esperar al verano.
—Ladeó su rostro y fingió un puchero que solo duró un instante, la mujer olía a flores silvestres y tierra mojada, +
+ ¿Qué te importa lo que les pase a los que crucen al parque?
—Quedó frente a ella, deslizando la mirada por su rostro y luego hacia abajo sin molestarse en ocultar su descaro, luego torció los labios en una sonrisa suave y peligrosa.—
¿Has venido a darme lecciones?
¿Cordura?
—Los pies descalzos comenzaron a caminar sobre el sendero de hierba y barro, casi como si la acechara como una presa. Se acercaba, cercándola, describiendo un círculo. Al pasar tras ella, deslizó un dedo de un hombro a otro.—
¿Qué te importa a ti la cordura...? +
— Rumores sobre un monstruo de plantas que mata a todo aquel que entra a su jaula ....me costó creerlo Pero veo que es verdad —
Ella alguna vez se vio así de feral y salvaje
— Solo quería asegurarme de que mantuvieras aún algo de cordura ....—
—Levantó una ceja y se cruzó de brazos. El pelo le llegaba hasta pasada la cintura, y desnuda como estaba, le cubrían montones de hojas y barro, dándole el aspecto de alguna especie de diosa primigenia.—
¿Qué clase de rumores? Llevo años encerrada en el parque.
—Era cierto, +
— Al menos podemos llamarnos "Doctora" no crees ? Aunque hace años que ninguna ejerce como tal —
No muestra ningúna respuesta ante el acercamiento de las plantas
— Solo quería saber cómo estabas , por Gotham vuelan montones de rumores —
+ Robinson Park permanecía cerrado, algún que otro camello o gamberro que se colaba terminaba muerto y vete tú a saber qué más. Y ella no tenía ninguna intención de salir. No tenía ganas de lidiar con la gente y hacía mucho que casi había olvidado los convencionalismos +