¡SE LA COBRARON! 33 años después, la historia se invierte. En la Copa América 1993, disputada en Quito, los aficionados ecuatorianos hicieron de todo para no dejar dormir a la Selección Mexicana antes del partido. Hoy, tres décadas después, es la afición mexicana la que hace sentir la localía en la Ciudad de México. La revancha no siempre se juega dentro de la cancha.