. . .
No hace falta que lo digas.
—Escuchaba atentamente a la chica mientras sus ojos brillaban lentamente por las lágrimas que acabaría soltando poco después.—
Si te dijese la de cosas que hacía mi padre. . .
No supera eso, pero era horrible. . .
Oh. . .
—Se quedó un momento en silencio y llevó a la chica a sus brazos.
Como cuando abrazaba a su hermana cuando venía llorando por algún problema.
Los abrazos tranquilizadores de Oli.—
No, por su otro trabajo.
Heh.
Estuve un tiempo investigandola siendo su camarero hasta que acabé pillandola.
Luego la acabé ayudando y. . .
Heh. ¿Surgió?
Heh.
Entonces te contaré.
—Mencionó mientras miró a la ventana de la cafetería por unos momentos.—
Antes de llegar a esto, para mí era un sujeto a investigar.
No hace falta.
Seguro que no tardará en venir.
Puedes quedarte aquí y contarme lo bueno que es mi hijo.
—Bromeó con la chica antes de dejarle un par de caricias más.—
@bitchybombshcll Claro que puedes, ay. . .
—Abrazó a su hermana dejando un besito en su frente.
La llevó a su pecho mientras tapaba uno de sus oidos cada vez que sentía que había un posible trueno.—
@bitchybombshcll AY, TIENES LOS PIES FRÍOS.
. . .
¿Sammy?
—Al principio se preguntaba por qué se le metió en la cama, pero al escuchar un trueno, lo entendió todo.—