Acabo de terminar Palabras radiantes.
Y si El camino de los reyes me hizo entender por qué tanta gente considera El Archivo de las Tormentas una obra maestra, este libro me ha confirmado que estamos ante algo mucho más grande que una simple saga de fantasía.
Ya no se trata de Roshar. Ni de las tormentas. Ni siquiera de la magia.
Se trata de las personas.
De cómo cargan con sus heridas, de cómo conviven con ellas.
Y de cómo, a pesar de todo, siguen avanzando.
Kaladin ha dejado de ser simplemente un protagonista brillante para convertirse en uno de los personajes más humanos que he leído nunca. Su batalla nunca ha sido contra los enemigos que tiene delante, sino contra los que lleva dentro. Y precisamente por eso cada victoria suya se siente también un poco nuestra.
Dalinar continúa demostrando que el verdadero liderazgo no nace de la fuerza, sino del ejemplo. Cada decisión, cada duda y cada paso que da recuerdan que convertirse en alguien mejor nunca termina.
Pero si hay un personaje que me ha conquistado por completo en este libro ha sido Shallan.
En El camino de los reyes intuía que había mucho más detrás de ella. En Palabras radiantes explota. Inteligente, divertida, imprevisible y profundamente rota. Cuanto más conoces su historia, más entiendes que algunas personas sonríen precisamente porque es la única forma que conocen de seguir adelante.
Y entonces aparece Adolin.
No esperaba absolutamente nada de él cuando empecé la saga y ha acabado convirtiéndose en uno de esos personajes imposibles de no querer. Noble sin resultar ingenuo, leal sin necesidad de demostrarlo constantemente y capaz de aportar luz incluso cuando todo alrededor parece oscurecerse.
Lo que más me fascina de Brandon Sanderson es que consigue que los momentos más épicos no sean los que tienen más explosiones, más magia o más espectacularidad.
Son aquellos en los que un personaje decide levantarse una vez más.
Cuando sería mucho más fácil rendirse.
Cuando nadie esperaría que siguiera luchando.
Porque al final esa siempre ha sido la verdadera historia.
No la de los Radiantes.
La de personas imperfectas intentando ser un poco mejores de lo que fueron ayer.
Y, de alguna forma, consiguiendo que tú también quieras serlo.
Vida antes que muerte.
Fuerza antes que debilidad.
Viaje antes que destino.
I finally finished the trio! Is Adolin your favorite character from The Stormlight Archive, or do you prefer Kaladin or Shallan?
#cosmere#stormlightarchive
Para el hilo de hoy, Dalinar, un sinónimo de redención, de aprender de tus errores y mejorar, el gran hombre que forcejeaba con uno terrible, desde mi humilde lugar, espero que les guste.
🎨by procrastinatingedgedancer
—Esta historia —dijo Sagaz— se llama «El perro y el dragón».
—¿El… qué y el qué? —preguntó Kaladin—. ¿O esta aún no es la parte en la que hablo?
🎨The Nerdy Alchemist