Mucha tristeza por la catástrofe humanitaria que vivió y sigue viviendo el pueblo de Bahía Blanca. Las imágenes y los testimonios que, desde la tele, nos llegaron este fin de semana, parten el alma. Nuestras condolencias a los familiares de las víctimas y nuestro ruego a Dios por Delfina, Pilar y todos los que aún continúan desaparecidos.