🇦🇷💸 DEVALUAR NO MEJORA COMPETITIVIDAD
▶️ La UNIDAD DE CUENTA argentina NO es el PESO
▶️ “Yo era un ex flotador fanático hasta que ví cómo funciona una economía BIMONETARIA”
▶️ Si uno quiere ESTABILIDAD MONETARIA es porque el peso es la unidad de cuenta
▶️ La INFLACIÓN es el mecanismo de ajuste de la unidad de cuenta
☠️ Cuando dicen “Necesitamos DEVALUAR para mejorar actividad económica y competitividad.” Argentina es el segundo país del mundo con MAYOR tasa de devaluación y nunca se logró nada
✅ La SOLUCIÓN es ELIMINAR todas las TRABAS que hacen al COSTO ARGENTINO
▶️ “Soy partidario de dolarizar pero hoy me parece imposible”
▶️ “Friedman me dijo: Yo soy partidario de flotar para un país grande con buena política monetaria. Argentina NO debería tener moneda. El padre de la flotación fue el primer dolarizador de Argentina”
☠️ Del 80 para acá Argentina tuvo 20 años de crecimientos negativos, todos asociados a una crisis cambiaria por especulación contra el peso. Los que se dolarizaron ganaron SIEMPRE salvo en el 95 y 2025
▶️ Lo importante NO es que el argentino deje de dolarizarse, eso tomará tiempo, sino que se dolarice menos 👉 Cada dólar menos que compra es un dólar más de demanda agregada
🎙️ Ricardo Arriazu @dipace4@fspotorno@lacha@macroanalistas
Larry Ellison acaba de hacer la única pregunta que ningún periodista en la Tierra puede responder.
Un periodista del Wall Street Journal le dijo a la cara a Larry Ellison que Elon Musk no sabe lo que hace.
Ellison solo le hizo una pregunta.
Ellison:
“Este tipo aterriza cohetes sobre plataformas robóticas en medio del océano… ¿y tú dices que no sabe lo que hace? ¿Alguna vez has aterrizado un cohete?”
“¿Quién eres tú? ¿Por qué debería creerte a ti antes que a mi amigo Elon?”
Esta es la pregunta que toda la clase mediática lleva una década esquivando:
¿Quién eres tú para juzgar?
¿Qué has construido?
¿Qué has lanzado?
¿Qué problema has resuelto que no implique un teclado y una fecha límite?
Ellison:
“Ahí estás tú, delante de tu Apple Macintosh, escribiendo un artículo diciendo que Elon es un idiota.”
Se sientan detrás de un portátil que no diseñaron.
Usan una red que no construyeron.
Funcionando sobre chips de silicio que ni siquiera pueden explicar.
Para decirle al mundo que el hombre que envía humanos al espacio no sabe lo que hace.
Nunca han construido nada más pesado que un documento de Word.
Y aun así lo publican con absoluta certeza.
Eso es lo que debería inquietarte.
No la crítica.
Sino la confianza con la que la hacen.
La ausencia total de autoconciencia necesaria para juzgar disciplinas en las que no durarían ni un semestre.
Musk no opera en opiniones.
Opera en la capa física del universo, donde las matemáticas funcionan… o el cohete no regresa.
Sus críticos operan en un editor de texto.
Construyó el vehículo que transporta astronautas de la NASA a la Estación Espacial Internacional.
La constelación de satélites que lleva internet a zonas de guerra activas.
El coche eléctrico que obligó a todos los fabricantes del planeta a abandonar sus planes basados en motores de combustión.
Sus críticos más ruidosos construyeron una firma al final de un artículo.
Entonces… ¿por qué tanto odio coordinado?
Porque perdieron la correa.
Los ataques no aumentaron porque Musk empeorara como ingeniero.
Aumentaron porque compró X.
Abrió el algoritmo.
Le devolvió la plaza pública a la gente.
Y destruyó su capacidad de controlar lo que puedes pensar.
No odian al ingeniero.
Odian que el ingeniero les quitó el monopolio.
No puedes cancelar un cohete.
No puedes publicar un artículo contra la gravedad.
No puedes editar las leyes de la física.
Ellos controlan la narrativa.
Él controla la física.
Y uno de los dos va camino a Marte.
Argentina, dos mundos.
La serie histórica del Indice de Confianza del Consumidor de @CIF_UTDT muestra un patrón claro en el diferencial Interior–AMBA: hoy alcanza la mayor brecha de los últimos 25 años.
Con Macri y Milei, el interior queda sistemáticamente mejor posicionado en consumo.
Con gobiernos peronistas, la ventaja se inclina hacia el AMBA.
IMPORTANTE!👇
Un éxito absoluto resultó la licitación de baterías para almacenamiento de energía que realizó Cammesa por instrucción de la Secretaría de Energía de la Nación.
Se presentaron 235 proyectos por 8.335 MW, más de 10 veces la potencia de almacenamiento que se licitó de 700MW!!!
Además, los proyectos cubrieron todas las regiones del país donde se podía licitar.
Esta iniciativa, junto con otra similar realizada en el AMBA el año pasado, mejoran la confiabilidad de la red y dan respuesta a los picos de consumo, sobre todo en el verano.
Felicitaciones a Daniel González, Juan Luchilo y María Tettamanti!
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El tipo de cambio real en marzo fue solo 3% superior a noviembre del '23, pero el superávit comercial acumulado fue USD 15.700 millones, contra déficit de USD 6.800 millones en noviembre.
Para devaluadores: tal vez el tipo de cambio no es lo único que promueva las exportaciones.
La eficiencia en las políticas públicas debe ser un mandato ético.
Ser ineficiente es tirar alimentos al mar frente al hambre. Es tirar medicamentos a la basura frente a la enfermedad. Es quemar viviendas frente a quienes duermen en la calle.
La eficiencia no es tecnicismo de economistas: es un deber moral frente a quienes no tienen recursos para una vida digna.
Que espectacular este mensaje de Ignacio Kovarsky @kovavete. Desde el campo, con conocimiento y evidencia sobre el balance de carbono y la captura en la producción agropecuaria. Sin dejarse amedrentar por la ignorancia.
La culpa no es de las vacas.
https://t.co/xvWongaw1w
@ldacos1@casu84586978 Yo también la cancelé después de muchos años por su cambio en la línea editorial.
Lamentablemente no hay un buen diario que leer, me manejo para informarme con las redes y es difícil.
Cancelo mi suscripción de La Nación por tóxica.
Y lo digo con verdadera pena, porque durante años la consideré un medio serio, parte importante del debate público argentino.
Pero hace tiempo que dejó de ejercer un periodismo crítico para transformarse en una maquinaria de sesgo permanente, donde prácticamente todo lo que ocurre debe ser reinterpretado en clave negativa, aun cuando los datos y la realidad indiquen lo contrario.
Y el problema ya no es simplemente “criticar al gobierno”.
El ataque obsesivo y sistemático contra el gobierno de Milei llegó muchas veces al disparate, al punto de deformar hechos evidentes, exagerar artificialmente problemas reales y transformar cualquier mejora económica o institucional en algo supuestamente negativo.
Ya no parece periodismo crítico.
Parece la necesidad desesperada de sostener un relato que la realidad contradice cada vez más.
Porque una cosa es cuestionar decisiones, algo totalmente legítimo y necesario.
Y otra muy distinta es construir todos los días un clima de pesimismo, descalificación y cinismo permanente donde jamás se reconocen aciertos, jamás se revisan prejuicios y jamás se admite que muchas de las catástrofes anunciadas simplemente no ocurrieron.
La inflación baja:
malo.
El superávit fiscal aparece:
malo.
El riesgo país cae:
malo.
Las reservas mejoran:
malo.
Suben bonos y acciones:
malo.
Vuelve el crédito:
malo.
Se anuncian inversiones por más de 100.000 millones de dólares:
malo.
Todo debe ser reinterpretado como amenaza, desastre o tragedia inminente porque el sesgo ideológico terminó siendo más importante que la realidad misma.
Cuando todo es presentado como malo incluso en medio de mejoras objetivas y señales históricas de recuperación, el problema ya no es periodístico.
Es ideológico, emocional y profundamente destructivo.
Y eso no solo degrada al periodismo.
También intoxica a la sociedad.
Porque millones de personas viven sometidas diariamente a una narrativa apocalíptica diseñada para generar angustia, enojo y desesperanza incluso cuando todos los indicadores muestran mejoras objetivas.
Lo más triste es que gran parte de ese periodismo todavía se percibe a sí mismo como una supuesta élite intelectual y moral.
Pero el prestigio dentro de un circuito cultural endogámico no reemplaza el contacto con la realidad.
Y cuando un medio pierde la capacidad de reconocer hechos evidentes simplemente porque contradicen su posicionamiento político, deja de informar.
Empieza a militar.
Y eso sería grave en cualquier contexto.
Pero en una Argentina que quizá esté frente a la oportunidad de transformación más importante de los últimos cien años, esta conducta deja de ser solamente una deformación periodística para convertirse en algo profundamente irresponsable y destructivo.
Porque quienes hablan desde medios históricos conservan todavía una enorme capacidad de influir sobre millones de personas.
Y utilizar esa autoridad para distorsionar sistemáticamente la realidad, alimentar desesperanza y operar contra cualquier posibilidad de cambio termina siendo una verdadera estafa intelectual al pueblo argentino.
Por eso cancelo mi suscripción.
Porque ya no quiero financiar un periodismo que dejó de ayudar a comprender la realidad para pasar a intoxicarla.
Muy mal y triste lo de Domingo Cavallo. Totalmente innecesario, y además demostrablemente falso. ¿Será frustración por su humillante fracaso en su último paso por el gobierno y por haber causado una de las crisis más grandes de la historia argentina?
He tenido la suerte de trabajar e interactuar con varios de los macroeconomistas y policymakers más importantes del mundo, entre ellos varios premios Nobel. Toto destaca en ese grupo por su brillantez, su capacidad analítica y su habilidad para absorber y procesar información.
Además de tener un marco conceptual y teórico claro y muy bien definido, posee una habilidad excepcional para detectar patrones y tendencias donde la mayoría de nosotros solo ve un enjambre de datos. También tiene la habilidad e inteligencia para corregir el rumbo cuando es necesario.
Es la combinación de su marco conceptual con su inusual capacidad de procesamiento, sumada a la humildad de cambiar de opinión cuando la realidad lo exige, lo que lo hace especial entre los economistas de alto nivel. No conozco a otro que combine todos estos aspectos de la manera en que lo hace Toto.
Las palabras de Cavallo dicen más de él que de Toto. Quizás porque al propio Cavallo le faltaron la flexibilidad, humildad y la sabiduría para sostener el plan de convertibilidad, que terminó del modo catastrófico que todos conocemos. Tal vez fue la falta de un marco teórico adecuado.
Los logros de Toto como líder del programa económico argentino hablan por sí solos, y hoy son reconocidos en los más altos niveles institucionales del mundo.
En las recientes reuniones del FMI y el Banco Mundial, ante cientos de personas, autoridades institucionales y gubernamentales lo señalaron como uno de los ministros de Economía más exitosos del momento, por haber sacado a la Argentina del borde del colapso con un programa sofisticado, ambicioso y bien ejecutado.
El programa argentino es considerado hoy como uno de los mas completos y exitosos en la hitoria del FMI.
Es una lástima lo que le pasó a Cavallo. ¡Es un gran orgullo trabajar para Toto!
https://t.co/MVnB8Ps8G0
AL FINAL LOS QUE HABLABAN DE LA RESTRICCIÓN EXTERNA TENÍAN RAZÓN. Cuando crecí estudiando economía la mayoría de los economistas hablaban de “la restricción externa”: que era que Argentina enfrentaba una pared en su capacidad exportadora que condicionaba todo: le impedía crecer y la llevaba a crisis recurrentes. A mí siempre me pareció que no podía haber boludez más grande: Japón, Polonia, Corea, en fin, muchísimos países habían crecido con un boom de exportaciones. ¿Por qué Argentina no podía ser uno de ellos?
Pero escuchando el otro día a @HoracioMarin_ok decir que Argentina en unos años exportará 1 millón de barriles de petróleo (casi el 50% de las exportaciones de 2024) me cayó la ficha y me di cuenta que tenían razón. Que habíamos vivido décadas sin capacidad alguna para generar exportaciones en serio. Pero también vi con la misma claridad que esa restricción externa no era el producto de una inevitabilidad histórica sino el producto que las políticas que habíamos implementado.
Nuestros defaults permanentes horadaron la confianza en el país, espantando las inversiones en energía y minería. Bueno, de hecho, la Ley de Glaciares directamente prohibía la minería. La Ley de Tierras prohibió la inversión extranjera en economías regionales, riego, industria láctea y forestación. La Ley de Cabotaje destruyó la flota naviera y aumentó el costo de la logística, lo mismo que la prohibición de los bitrenes (ambas concesiones a camioneros). Se prohibía exportar ganado en pie. Se hizo antieconómica adrede la exportación de cueros. Se prohibió que empresas argentinas puedan vender sus productos en Amazon prohibiendo la exportación postal. Se prohibió la acuicultura. Podríamos seguir y seguir. Todo aquello en lo que somos buenos lo prohibimos o dificultamos. Habíamos hecho lo posible y lo imposible para que no se pueda exportar. Al final los que pensaban que había una restricción externa tenían razón.
Ahora bien. El tema es que se hace con eso. Los que propugnan la idea de la restricción externa, lo toman como un facto de la realidad. Y entonces proponen bajar los sueldos (devaluación) para compensar esas dificultades. Sugieren también restringir las importaciones para acomodarlas a nuestra pobre capacidad exportadora. Un círculo vicioso: cuanto más te cerrás menos competitivo sos. Si un productor de maquinaria agrícola tiene que pagar 5 veces el neumático ya lo sacaste de la cancha. Así que las propias soluciones empeoraban la situación. Solo quedaba la devaluación que era una manera de “disciplinar” el salario a lo que verdaderamente se podía pagar. Vamos chicos, crezcan, asuman su realidad, nos decían. Y si veían que subían los salarios en dólares se asustaban: para ellos la restricción externa llegaría más pronto que tarde para volvernos a la realidad.
Sin embargo, el enfoque del presidente @JMilei y de este gobierno es el opuesto. No queremos salarios de Haití, sino que queremos la productividad y los salarios de Japón y Polonia. Y como la restricción externa es de factura propia, apuntamos los cañones a destruirla. Es un trabajo difícil, tedioso, pero imprescindible. Doy un par de ejemplos:
Respetamos los contratos de deuda para que haya confianza en el respeto a la propiedad en el país, condición necesaria para destrabar las inversiones grandes. El millón de barriles que decía @HoracioMarin_ok, que por sí solo aumentarían las exportaciones un 50%, ni siquiera tiene en cuenta el gas, que es lo realmente importante.
Reformulamos la Ley de Glaciares para que pueda haber minería en el país. Podría sumar 60.000 millones de exportaciones (lo que exporta Chile).
La derogación de la Ley de Tierras abre las inversiones en riego, economías regionales y la foresto industria en todo el país. 10.000 millones de inversiones solo en Corrientes que según me dijo su gobernador podría duplicar el PBI de la provincia en unos pocos años.
La reforma de la Ley de Cabotaje abarata costos. Entre otras cosas permitirá que la industria forestal misionera sea competitiva en todo el mundo, que las arenas entrerrianas lleguen a Rio Negro sin matar gente en las rutas, que toda la producción del norte del país gane al menos un 8% de rentabilidad. También destrabará la inversión en puertos en todo nuestro litoral (fluvial y marítimo).
Nos integramos al mundo con el tratado con EEUU y UE, ganando acceso y permitiendo el crecimiento exportador de toda nuestra economía.
Abrimos la economía abaratando los insumos necesarios para la exportación.
Abrimos el camino para la acuicultura en el mar, que aportaría un 20% más a las exportaciones.
Permitimos la importación de bienes de capital usados, permitiendo saltos de calidad en nuestra maquinaria, en algunos casos, de 50 años.
Cambiamos el régimen de propiedad intelectual en semillas que permitiría aumentos de productividad en trigo, soja y productos regionales. La producción de algodón en Chaco se duplicaría.
Podríamos seguir y seguir. Porque la papa no es en resignarse a lo que somos, sino que es construir una Argentina poderosa y próspera. Requiere mucho trabajo, requiere meterse en los detalles de esa telaraña de regulaciones y leyes en la que años de esa visión de vivir con lo nuestro nos fue atrapando. Es un trabajo y una dimensión que pocos economistas ven. Por eso nunca se dieron cuenta que la mejor solución al tema de la restricción externa era simplemente eliminarla. Y que se podía.
Pero para el presidente @JMilei ese siempre fue el único camino. De ahí su mensaje de que lo único que nos faltaba era libertad. El resultado ya lo estamos viendo: un crecimiento de las exportaciones del 40% real en los dos primeros años de la presidencia de @JMilei. Y lo más lindo, es que esto ni empezó. Porque el desafío no es como acomodarte a la realidad sino como modificarla. Y en eso estamos. MAGA! VLLC!
PRIMERO LOS DATOS
El periodismo se arroga ser la voz de la gente, pero cada día queda más expuesto que no son más que la voz de sus amigos… o directamente de sus jefes.
Podemos discutir la metodología todo lo que quieran, pero los datos son contundentes: la Argentina está mucho, MUCHO mejor que en 2023. Con cualquier método que elijan, la tendencia es la misma. Negar la evidencia empírica apelando a anécdotas es, lisa y llanamente, ir contra cuatro siglos de progreso científico.
Resulta insostenible que el 100% de los zócalos televisivos insistan en que “todo está mal” cuando tenemos el nivel de pobreza más bajo de los últimos siete años. Eso no es análisis: es relato.
¿Significa esto que todos están mejor? No. Y sería intelectualmente deshonesto afirmarlo. Los procesos de mejora no avanzan a la misma velocidad para todos: las estadísticas reflejan promedios, y sabemos que hay gente en los extremos de la distribución. Precisamente por eso hay que persistir: para normalizar la economía y, con ella, la vida de todos los argentinos. Por eso pedimos paciencia. El rumbo es el correcto. Cambiarlo sería dinamitar lo logrado.
Sabemos que estos últimos meses fueron duros. Y no es casualidad: es el costo de las bombas que dejaron los irresponsables psicópatas kirchneristas que intentaron hacer volar la economía por los aires el año pasado. Eso no sale gratis: implicó tasas más altas, menor actividad y más inflación. Pero los resultados ya están a la vista: la economía está empezando a levantar vuelo con fuerza.
No nos van a psicopatear. Sabemos exactamente qué hay que hacer y lo estamos haciendo.
MAGA
VLLC!
“CARTA DE UNA PROFESORA” PARA LOS “IGNORANTOS E IGNORANTAS”
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“Carta de una Profesora” con acertadísima y lapidaria frase final. Está escrito por una profesora de un instituto público.
Yo no soy víctima de la Ley Nacional de Educación. Tengo 69 años y he tenido la suerte de estudiar bajo unos planes educativos buenos, que primaban el esfuerzo y la formación de los alumnos por encima de las estadísticas de aprobados y de la propaganda política.
En jardín (así se llamaba entonces lo que hoy es “educación infantil”, mire usted) empecé a estudiar con una cartilla que todavía recuerdo perfectamente:
la A de “araña”, la E de “elefante”, la I de “iglesia” la O de “ojo” y la U de “uña”.
Luego, cuando eras un poco mayor, llegaba “Semillitas”, un librito con poco más de 100 páginas y un montón de lecturas, no como ahora, que pagas por tres tomos llenos de dibujos que apenas traen texto.
Eso sí, en el Semillitas, no había que colorear ninguna página, que para eso teníamos cuadernos.
En Primaria estudiábamos Lengua, Matemáticas, Ciencias, no teníamos Educación Física.
En 6º de Primaria, si en un examen tenías una falta de ortografía del tipo de “b en vez de v” o cinco faltas de acentos, te bajaban y bien bajada la nota.
En Bachillerato, estudié Historia de España, latín, Literatura y Filosofía.
Leí El Quijote y el Lazarillo de Tormes; leí las “Coplas a la Muerte de su Padre” de Jorge Manrique, a Garcilaso, a Góngora, a Lope de Vega o a Espronceda…
Pero, sobre todo, aprendí a hablar y a escribir con corrección.
Aprendí a amar nuestra lengua, nuestra historia y nuestra cultura.
Y… vamos con la Gramática.
En castellano existen los participios activos como derivado de los tiempos verbales.
El participio activo del verbo atacar es “atacante”; el de salir es “saliente”; el de cantar es “cantante” y el de existir, “existente”.
¿Cuál es el del verbo ser? Es “ente”, que significa “el que tiene identidad”, en definitiva “el que es”. Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación “ente”.
Así, al que preside, se le llama “presidente” y nunca “presidenta”, independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción.
De manera análoga, se dice “capilla ardiente”, no “ardienta”; se dice “estudiante”, no “estudianta”; se dice “independiente” y no “independienta”; “paciente”, no “pacienta”; “dirigente”, no dirigenta”; “residente”, no “residenta”.
Y ahora, la pregunta: nuestros políticos y muchos periodistas (hombres y mujeres, que los hombres que ejercen el periodismo no son “periodistos”), ¿hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española? Creo que por la dos razones. Es más, creo que la ignorancia les lleva a aplicar patrones ideológicos y la misma aplicación automática de esos patrones ideológicos los hacen más ignorantes (a ellos y a sus seguidores).
Les propongo que pasen el mensaje a vuestros amigos y conocidos, en la esperanza de que llegue finalmente a esos ignorantes semovientes (no “ignorantas semovientas”, aunque ocupen carteras ministeriales).
Lamento haber aguado la fiesta a un grupo de hombres que se habían asociado en defensa del género y que habían firmado un manifiesto. Algunos de los firmantes eran: el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el golfisto, el arreglisto, el funambulisto, el proyectisto, el turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el taxidermisto, el telefonisto, el masajisto, el gasisto, el trompetisto, el violinisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto, el policío del esquino y, sobre todo, ¡el machisto!
SI ESTE ASUNTO “NO TE DA IGUAL”, PÁSALO, POR AHÍ, CON SUERTE, TERMINA HACIENDO BIEN HASTA EN LOS MINISTERIOS.
Porque no es lo mismo tener “UN CARGO PÚBLICO” que ser “UNA CARGA PÚBLICA”.
Según Kcillof: “Los dólares del superávit energético, son resultado de la estatizacion de YPF”.
Como el gobernador bien sabe, el superávit energético nada tienen que ver con la expropiación de YPF, sino el cambio de politica economica y energética llevada a cabo por nuestro gobierno desde el día 1, precisamente para revertir el desastre hecho por su gobierno.
El superávit energético actual se debe puramente a las siguientes razones:
1. Recompusimos tarifas, de manera de dar la señal de precios correcta para incentivar la inversión y cancelamos la deuda heredada.
2. Diseñamos el RIGI, justamente para garantizar la seguridad jurídica que el gobernador se cansó de desacreditar con la irresponsabilidad de sus actos.
Gracias a estas medidas, la reversión de déficit a superávit energético, se hubiera dado más allá de que YPF fuera estatal o privada. Todas las petroleras están invirtiendo ahora miles de millones de dólares, y son todas empresas privadas. De hecho, la mayoría de las exportaciones de petróleo de nuestro país provienen hoy de estas compañías privadas.
Que hubiera pasado si seguía el kirchnerismo?
El kirchnerismo hubiera continuando con tarifas pisadas, generando un mega déficit fiscal, financiado con una mega emisión, generando una mega inflación.
Mucho menos se les hubiera ocurrido diseñar un RIGI.
La única realidad, es que la expropiación de YPF atrasó 10 años el desarrollo de Vaca Muerta ya que ahuyentó las inversiones que ahora están llegando masivamente, costándole al país decenas de miles de millones dólares en exportaciones no concretadas.
Lo que dice el gobernador es tan alocado, que solo puede ser tomado en serio por un grupo menor de fanáticos.
@lucianageuna@Starlink@grok Es como decís, una trampa comercial, yo en su momento hice una denuncia a defensa del consumidor, tuve una audiencia de conciliación, no se llegó a ningún acuerdo y no pasó nada más. Defensa del consumidor desapareció.