Cuando te miro veo a la mujer más bonita del mundo, no sólo porque miro tu cuerpo, sino también porque veo tu alma. ¡Y eso me gusta! Me gusta lo que siento.
Es duro despertar a la realidad y descubrir qué las alas que te hacían volar no son tales... y qué lo peor es que aún estás en el aire y falta la caída.