En esta cuenta siempre se pondrá en valor al delantero centro rematador independientemente de la camiseta que lleve puesta.
Hoy es un día duro para los amantes del nueve puro. Llora la redonda.
Dylan Ennis es una persona espectacular. De esas que hacen del mundo un sitio mejor con cada uno de sus gestos.
@UCAMMurcia tiene un tesoro, dentro y fuera de la pista.
a friend of mine asked a woman out after talking with her for weeks. she smiled and said no, i’m not really interested like that, sorry. years ago, he might have tried again, maybe sent flowers, planned something thoughtful, put in extra effort. back then, that was seen as romance.
this time, he just nodded and said no worries, then left it there. no second attempt and no pressure.
months later she told a mutual friend she was surprised he didn’t try harder, but that’s the shift most people miss. a lot of men aren’t less interested, they’re just more careful now.
they grew up hearing persistence was attractive, but today that same persistence can easily be read as pressure. so the rule changed quietly. ask once, respect the answer and move on not because the interest isn’t there, but because effort feels safer when it’s clearly returned.
Cuando tenía 8 años le pregunté a mi abuelo Tomás si el Real Murcia había jugado alguna vez en competición europea.
Me dijo que no y que eso yo no lo iba a ver en mi vida.
Recuerdo contestar que él no, porque ya era viejo pero que yo si que lo vería algún día.
48 años tengo.
Respetemos a los futbolistas que no exageran fingiendo agresiones desorbitadas.
Aquí Don Juan Cruz pone su granito de arena para que tengamos esperanza en un Fútbol leal al honor.
Una llamada telefónica mató al fútbol italiano.
Y te lo voy a explicar.
Acaba de confirmarse que Italia se queda fuera por tercer Mundial consecutivo. Una de las más grandes selecciones de la historia no va a jugar un Mundial durante al menos 16 años.
Y ahora te digo: ¿por qué Italia bajó tanto su nivel en el fútbol? Te lo explico clarito. Es un tema de corrupción, sí, de corrupción, porque todo se destruyó por algo que pasó en mayo de 2006. La famosa llamada telefónica.
Luciano Moggi, el jefe máximo del fútbol italiano, levantaba el teléfono y elegía qué árbitro te pitaba el partido. Así como lo escuchas. El tipo decidía quién te arbitraba, quién te favorecía y quién te hundía. El caso escaló y es conocido como Calciopoli, uno de los casos de corrupción deportiva más grandes del planeta.
Y no era solo la Juve, eh. Milan, metido. Fiorentina, metida. Lazio, metido. Todos podridos, todos en el cochinero. Corrupción pura y dura.
¿Y qué pasó? A la Juve la mandaron a Segunda División, por eso Buffon y Del Piero jugaron en segunda división. A los equipos involucrados les arrancaron sus títulos y los cracks salieron huyendo porque la economía de los clubes descendidos no daba para mantener superestrellas.
El Inter se aprovechó con Ibrahimović, el Madrid con Cannavaro, el Barça con Thuram. Desmantelaron un fútbol competitivo, poderoso y único.
Milan, Juve y compañía nunca volvieron a tener cracks mundiales salvo casos muy contados. Desde que se destapó Calciopoli, la Serie A nunca volvió a tener un Balón de Oro. Antes del escándalo hubo 15 en 25 años: Platini, Van Basten, Baggio, Ronaldo, Zidane, Shevchenko, uno detrás de otro. El último fue Kaká en 2007. Desde ese día, 18 años sin un Balón de Oro. Dieciocho.
La que en ese entonces era la mejor liga del planeta sin duda alguna entró en una decadencia total, una decadencia de la que a día de hoy, veinte años después, no se ha levantado.
Pero aquí viene lo que nadie te explica. Esa decadencia no solo mató a la liga. Mató a la cantera. Mató a los niños.
Porque un niño italiano en los noventa prendía la tele y veía a Maldini cerrarte la banda como un dios, veía a Baggio inventar jugadas que no existían, a Van Basten o a Gullit reventar por goleada histórica al Real Madrid, veía a Del Piero meter tiros libres imposibles un domingo sí y otro también. Esos eran sus referentes. Esos eran los que lo hacían soñar con ser futbolista.
Después de Calciopoli los cracks se fueron y la Serie A se llenó de extranjeros mediocres que llegaban porque salían baratos. Extranjeros que no formaron mentalidad competitiva, ganadora o poderosa.
¿Y el niño italiano qué le pasó? El niño prendió la tele y ya no vio a nadie. No tuvo ídolos a los cuales seguir, imitar. No tuvo mentalidad ganadora.
Ya no había un Baggio al que copiarle la gambeta, ya no había un Maldini al que admirarle el tackle, ya no había un Shevchenko Bota de Oro, un Kaká atemorizando equipos ingleses, ya no había un Del Piero al que imitarle el gol. O un Milan ganando la Champions y dando miedo a todos. Los referentes desaparecieron. Y con los referentes desapareció la inspiración de toda una generación.
Y no lo digo yo. Los números son brutales.
Gattuso, el nuevo técnico de Italia, lo soltó en su presentación: solo el 35% de los jugadores de la Serie A son italianos. Eso para un tetracampeón del mundo es inaceptable porque sus opciones para entrenar genios se ven mermadas. Hay equipos que juegan sin un solo futbolista formado en Italia.
Marchisio, leyenda de la Juve, lo complementó: la Primavera, que es el torneo juvenil más importante de toda Italia, fue ganada por un equipo sin un solo italiano en la cancha. Sin uno solo. Y de esos extranjeros juveniles que trajeron para llenar el hueco, apenas el 2% llegó a ser profesional.
El Calciopoli, las llamadas arbitrales, la destrucción de la referencia de equipos, reventó al fútbol italiano para siempre. Ni formaron italianos, ni nacieron figuras, ni volvieron a competir por nada. No formaron a nadie. Se quedaron sin presente y sin futuro al mismo tiempo.
Y sí, hubo esfuerzos de la Juve por traer a Cristiano, por construir de nuevo. Pero nunca fue suficiente porque el modelo de negocio de la Premier y el apogeo de Cristiano y Messi terminaron de meter un clavo insalvable al ataúd.
Y aquí viene lo que te va a doler si eres italiano. Del Piero, la leyenda máxima de la Juve, lo dijo hace un mes en CBS: el Borussia Dortmund tiene dos canteranos italianos nacidos en 2008 jugando en su primer equipo. Samuele Inacio Pia, nacido en Bérgamo, salió de la cantera del Atalanta y ya debutó con el Dortmund contra el Bayern Munich.
Un niño italiano. Formándose en Alemania. Porque su propio país no supo qué hacer con él.
Eso es la decadencia de proyecto total. Eso es lo que provocó Calciopoli. No solo les robó el presente, les robó el futuro.
¿Dónde están los nuevos Baggio? No están. ¿Dónde están los nuevos Maldini? No están. ¿Dónde están los nuevos Pirlo? Se fueron a Alemania.
Y aquí viene el dato que te va a volar la cabeza: Italia ganó el Mundial del 2006 con jugadores investigados por corrupción. Se coronaron campeones del mundo y al mismo tiempo eran sospechosos de hacer trampa. Eso, señores, es el fútbol italiano. Eso señores es lo que hace que un país tetracampeón se quede sin 3 Mundiales seguidos.
Todo por la corrupción, todo por los árbitros comprados, todo por un tipo con un teléfono que se creyó más grande que el deporte. Todo por una liga que dejó morir a sus referentes. Todo por un país que abandonó a sus niños.
Se tenía que decir y se dijo.
¿Italia va a volver o Calciopoli la enterró para siempre? Yo creo que no.
Si estás viendo esto, te quiero. Sígueme para más factos.
Hoy me levantado muy italiano. No tengo pruebas pero tampoco dudas de que Julio César fue mi tatarabuelo.
No contemplo ni tolero un tercer Mundial consecutivo sin nuestros hermanos de sangre mediterránea.