No quiero decir que me he perdido en el Metro de Madrid por ser provinciano, sino que uno descubre que es provinciano justo al perderse en el Metro de Madrid.
Ser estudiante de Medicina molaba más antes, cuando te ponías al servicio de un señor que robaba cadáveres para abrirlos en su casa y era perseguido por la Inquisición.
Me acabo de limpiar el culillo y ha salido un diseño exageradamente simétrico en el papel que me ha recordado que tengo que conseguir un TFG cuanto antes. ¿Qué tal va vuestro viernes?
Desde luego que sí he desactivado las notificaciones de mi móvil sin pensármelo dos veces porque un señor random de Instagram decía que eso era mental health.