Las ayudas arbitrales lo enmascararon un poco, pero LO MAL que juega Argentina es alarmante.
No tienen nivel para una final del Mundial. Esto es así: le duela a quien le duela.
Muy en desacuerdo. Argumento:
Decir que Uruguay tomo “algo de vuelo hace casi un siglo”, es una licencia poética al servicio de tu narrativa. Fue la 2da selección más dominante en el mundo hasta 1970, después de Brasil. La 3ra si te ponés peleador.
La profesionalización progresiva del fútbol mundial, sumada al declive económico relativo uruguayo, nos puso las cosas definitivamente cuesta arriba, más aún siendo 3 millones. Esas condiciones de antaño nunca van a volver y no es un problema de mentalidad, ni sociológico. Es de base.
Aún así, con garra, corazón, zagueros con bigote y algún puntero picante, entre 1970 y 2011 logramos 4 Copas Américas, 5 Libertadores, y otra semi del mundo 2010. Y un campeonato del mundo sub 20 en 2023 (que no tiene el mismo precio pero algún poroto vale).
A nivel clubes, cerrame la 8. Casi imposible un cuadro uruguayo gane una Libertadores otra vez. En el futbol uruguayo si un pibe hace 2 goles en el 1T, se vende y exporta en el entretiempo.
A nivel selección, si bien siguen saliendo buenos jugadores a un ratio increíble, no es razonable tener expectativas de ser campeones del mundo, expectativa solo razonable para las grandes potencias futbolísticas. Podemos llegar a tener un buen 11, incluso un par de cracks, pero no 3 clase A por puesto como las potencias. Particularmente a este mundial fuimos con el plantel mas flojo desde el 2002. Y un androide de DT.
“Creerse Superman” como vos decís, no es un acto de soberbia avergonzante que merece ser corregido. Nuestros problemas no se resuelven caminando por el pueblo disfrazados de Robin, cual letra escarlata, expiando nuestros pecados de vanidad para renacer desde la humildad.
Nuestro disfraz de Superman, es un reflejo de supervivencia, de rebeldía contra una expectativa que racionalmente ya no tiene sentido para un país de 3 millones en un futbol global y mega profesional. Y aunque la decepción sea más frecuente que la alegría, mejor entrar a la cancha creyendo le podes ganar a cualquiera -y cada tanto hacerlo- que entrar derrotado a cambiar camisetas y pedir selfies al rival para satisfacer el antojo de los políticamente correctos.
Capaz por eso, aunque tengamos 2 estrellas en blanco y negro y otras 2 flojas de papeles, las vamos a defender como lo que son: la base de nuestra irracional de esperanza, bordada en nuestro disfraz de superhéroe andrajoso, que nunca será el del maraca de Robin.
Abrazo de gol.
CLAVA GALLINAS, siempre con el escudo por delante. Con el traidor mirando todo del otro lado.
El pibe de oro, de película, el que hace todo por amor en tiempos donde sentir está mal visto.
TE AMAMOS.
Va y va y va y va y empuja y se lleva todo puesto y trompea a uno que se mete con un juvenil y te saca una totalmente de la nada cuando no sale una mierda
EL BUFALO AREZO
Arezo nos puso con vida, Leo nos dio el partido, pero el que cambió el juego fue este chiquilin.
Tremendo lo que entró a jugar, a dominar los tiempos con la pelota bajo la suela y con mucha actitud, para aplaudir de pie.
Los pibes del club, siempre.