"Y no vivan conforme a los patrones de este mundo, sino transfórmense mediante la renovación de su mente, para que puedan comprobar cuál es la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios."
Las decisiones que más lamentamos rara vez nacen de la calma. Suelen aparecer cuando la rabia, el miedo, la frustración o el orgullo toman el control. Bastan pocos segundos para decir palabras que hieren, perder oportunidades o elegir un camino del que luego cuesta regresar.