Sí usted es de centro o todavía sigue indeciso le recomiendo que vea este vídeo de Sergio Fajardo para que derrotemos juntos las mentiras de Abelardo de la Espriella.
En la escuela normal de Piedecuesta Santander esta proporcionado lapiceros borranles marcar el tarjetón. Funcionario de la Personeria verificó y ordenó cambiar el lapicero.
Esto no es lucha ideológica, es show de egos. Uno quiere limpiar su expediente como si fuera un calco mal hecho, y el otro quiere que lo aplaudan por cada frase que suena a revolución, pero... El pueblo no necesita más discursos, necesita que le bajen el precio al patacón.
Y entre tanto tira y jale, el país sigue contando muertos, contando masacres, contando promesas rotas. ¿Quién cuenta al vendedor de pescado que no vendió ni uno hoy?
En la esquina del barrio, el escamador no entiende por qué el noticiero habla más del ego de dos políticos que de la masacre en el corregimiento. Uno, condenado pero libre, se pasea como si fuera mártir, limpiando un nombre más sucio que engranaje de máquina carbonera.
No precisamente. Es que quiero que usted lo diga, que se destape. Que lo reconozca. ¿O no lo reconoce por aquello de que cree que lo puede ocultar?.
Empiece a demandar a 52 millones de colombianos que a esta hora le repiten ese nombre con todas sus letras al otro lado del teléfono. No se puede tapar el sol con un dedo, Petro. Ya Colombia probó la presidencia del M-19, nunca elegirá a las Farc, “el narcoterrorismo político”. Créamelo.
Todo nuestro apoyo a Antonella Petro, quien ha sabido deja a la Salud Hernández, como un MOCO ante Colombia. Cacheteó con guante blanco a la remedo de periodista. Hoy como su padre, nos enorgullecemos de ella. ¿ Quién CONMIGO?