Si me ves soltando todo lo que había idealizado, déjame ahí.
Es justo donde quiero estar.
Porque el apego no era amor, era miedo.
Miedo a quedarte sin identidad.
Miedo a descubrir quién eres cuando ya no necesitas sostener nada.
"La soledad era fría, es cierto, pero también era tranquila, maravillosamente tranquila y grande, como el tranquilo espacio frío en el que se mueven las estrellas".
~"El lobo estepario" de Hermann Hesse