Este Gobierno está completamente fuera de control. Ahora semejante agresión a una profe de la pública en huelga indefinida. Cese inmediato de este agente y dimisión de Marlaska de una vez. ¡Vergonya!
Nos advirtió de la acumulación.
Nos advirtió de la desigualdad.
Nos advirtió de la destrucción de la naturaleza.
Nos advirtió de la precariedad.
De las guerras.
De la alineación.
Del despojo.
Del Estado al servicio de los poderosos.
De las dictaduras empresariales.
Sizden bir ricam olabilir mi?! Filistin hakkında konuşmayı bırakmayın lütfen... Algoritmayı bozmak için nokta bırakın.
Destek için takip etmeyi unutmayın. 💔🇵🇸
El pánico se extiende por el Pentágono tras reportarse que 734 soldados estadounidenses han presentado solicitudes de renuncia o baja desde bases de Medio Oriente en solo un mes.
En Francia, grabaron uno de los contenedores de basura de la cadena alimenticia Carrefour, donde desechan todo tipo de alimentos comestibles para seguir el bucle consumista y no bajar los precios.
Mientras más de 2,300 millones de personas en el mundo (29.3%) padecen de hambre, 1300 millones de toneladas de comida producida al año (1/3 del total) es desechada para la especulación de los capitalistas.
Asi es como la burguesía capitalista mantiene sus beneficios, especulando con el hambre, porque en el capitalismo el derecho a la alimentación no existe, solo es negocio.
Una vez más, China nos ha puesto el ejemplo.
La educación es un derecho y debe de ser respetado y tratado como tal. Siempre que los privados meten mano a algún servicio, lo destruyen.
"Tenemos derecho a estudiar, dejadnos entrar en el colegio".
Poco se habla que "Israel" ha rodeado con alambre de púas una escuela infantil en Cisjordania para que los niños palestinos no puedan ir al colegio, ahora cada mañana los niños protestan contra los soldados sionistas que los gasean y los reprimen.
Si hiciesen un mundial de crímenes y de maldad en el mundo, "Israel" se llevaba el primer premio, el segundo, el tercero y todos los diplomas.
Pocos saben que hasta el año 1967, los nativos en Australia estaban regidos como en una ley especista de Flora y Fauna, eran maltratados legalmente como animales, no eran considerados como seres humanos.
Los pueblos indígenas de Australia vivieron en el continente más de 65.000 años antes de que, en 1788, lo invadieran los colonos británicos... cuando llegaron había cerca de 1 millón de nativos y para 1901, quedaban menos de 30.000 tras el exterminio a manos del demonio colonialista blanco.
Esta es la "civilización" de la que hace gala Occidente, esa que se permite dar lecciones de democracia y derechos humanos al mundo.
Trump: do as I say, or I will bomb you back to the stone ages
Iran: best I can do is this 10 point plan where you give us everything we want
Trump: deal!
FoxNews: Trump is a master negotiator
“𝐂𝐔𝐀𝐍𝐃𝐎 𝐌𝐀𝐓𝐀𝐍 𝐀 𝐋𝐀 𝐎𝐍𝐔… 𝐘 𝐋𝐎𝐒 𝐌𝐄𝐃𝐈𝐎𝐒 𝐆𝐔𝐀𝐑𝐃𝐀𝐍 𝐒𝐈𝐋𝐄𝐍𝐂𝐈𝐎”
Hay silencios que no son casuales.
Son decisiones editoriales. Son posturas políticas. Son complicidades.
El ataque de Israel contra cascos azules de la Organización de las Naciones Unidas en el Líbano —donde murieron tres elementos indonesios y otros resultaron heridos— no solo debería haber encendido todas las alarmas del sistema internacional; debería haber ocupado portadas, titulares y debates globales.
Pero no fue así.
Y eso es lo verdaderamente alarmante.
Porque cuando los medios callan ante un hecho de esta gravedad, dejan de ser observadores y se convierten en actores. Actores de una narrativa selectiva donde unas víctimas importan… y otras se invisibilizan.
Los cascos azules no son combatientes. Son, en teoría, el último símbolo de contención en un mundo que se desmorona. Representan la frágil idea de que aún existe un orden internacional basado en reglas. Atacarles —y que el responsable sea un Estado miembro como Israel— no es solo un crimen potencial: es un golpe directo a la credibilidad del sistema internacional.
Pero lo que debería provocar indignación global se diluye en el silencio mediático.
¿Dónde están las coberturas especiales?
¿Dónde están los paneles de expertos?
¿Dónde están las condenas editoriales que suelen aparecer cuando el agresor es otro?
La respuesta es incómoda: la indignación también se administra.
Y cuando se administra, pierde su valor moral.
No se trata de defender o condenar a un actor en automático. Se trata de exigir coherencia. Porque el derecho internacional no puede ser un menú a la carta donde se aplica con rigor a unos… y se relativiza con otros.
Si atacar fuerzas de paz de la ONU es inadmisible —como históricamente lo ha sido—, entonces debe ser inadmisible siempre. Sin excepciones, sin matices interesados, sin silencios estratégicos.
Lo contrario no solo erosiona la credibilidad de los medios.
Erosiona algo más profundo: la confianza en que todavía existen límites.
Y cuando esos límites desaparecen, lo que queda no es orden… es impunidad.
Hoy no solo está en juego la integridad de la ONU.
Está en juego la honestidad de quienes dicen informarnos.
Porque el problema no es solo lo que ocurre en el campo de batalla.
El verdadero problema es lo que se decide ocultar.
Espero sus opiniones por favor. Las opiniones nutren