No puedo hacer nada con el pensamiento ajeno, pero aquellas palabras que salen de la contradicción duelen de una forma particular. Un dolor propio provocado por algo no nos pertenece.
Una amiga me escribió el otro día para que le explicara a boygenius. La pregunta exacta fue: “¿Son novias las tres?”. Le dije que no. Sólo son amigays.