Este vídeo es fantástico, demuestra toda la acción de inicio/reacción a disturbios.
Una detención pacífica escala en el momento en que la turba decide impedir el trabajo policial.
El chaval se envalentona y forcejea y, lo que hubiera acabado en una simple multa, obliga a un despliegue de fuerzas de control de masas que, de no hacer actuado con rapidez, hubiera producido el linchamiento de los policías.
La Policía no usa violencia gratuita ni a esa horda de salvajes se les puede considerar menores.
Esos "niños" han decidido jugar a la guerrilla antifa y ellos tan puesto las reglas. No vale llorar cuando te toca perder la partida.