Qué tan traumada, insegura y frustrada tienes que ser para que te esfuerces en interrumpir la paz de una chica que ni te topa, solo porque en algún momento tuvo vínculo con el hombre por el que tanto te arrastras.
Yo sé hacer plata, sé estar sola, manejarme sola, yo sé comprarme todo lo que quiero, yo sé proyectar, sé amar, yo no espero nada de nadie. Solo de mí.
Recibir halagos por tu apariencia física está bien, pero cuando alguien te felicita por tu personalidad, tu mentalidad, tu risa, lo genuino que es tu corazón, eso es demasiado bonito y se siente diferente.