No hay mayor cobardía que no tener el valor de hablar con honestidad. Dejar a alguien en la incertidumbre, intentando entender tu desinterés y dudando si quedarse o marcharse, también es hacer daño. La claridad siempre será más humana que el silencio.
Soy el claro ejemplo, de que para alejarme de algo, primero tiene que destruirme por completo. Y no es falta de amor propio, es la bendita fe que tengo en creer que todo puede cambiar