Muy pocas MUJERES realmente saben ser amigas. Muy pocas son las que no compiten, no sienten envidias, pocas saben lo que la lealtad significa. Por eso es tan difícil encontrar una verdadera amiga mujer.
Eres como tratas a tu mamá, como tratas al vigilante o al mesero, eres la sonrisa que le regalas a un extraño, la promesa que cumples, el “ven yo te ayudo”, el “discúlpame si te hice daño”. Eres lo que eres cuando nadie te ve. No eres nada de lo que tienes, eres todo lo que das.