Una mujer puede llamar a los hombres “violadores”, “incels”, “misóginos” o “asesinos” por el simple hecho de ser hombres, y no pasa nada.
Pero si un hombre dice que prefiere una mujer con la cabeza bien amueblada antes que alguien radicalizado, aunque sea muy atractiva, todo internet se le echa encima.
Que alguien me saque de este manicomio tú.